------Tu alma es lo que ayudas, y tu crueldad lo que impides

lunes, 7 de septiembre de 2015

Por inculcación mediática tú estás equivocado a un cien por cien y seguirás equivocado sin interés o conciencia por lo contrario. Por ejemplo: A los niños y a todos -por  películas y culebrones literarios- se les ha inculcado una heroicidad de piratas que moralmente se les aprueba mucho; eso es, pero los piratas equivalen a los mismos que son terroristas ahora - personas que tanto destruyen sin ley, sin ejemplaridad y sin escrúpulos-
En conciencia o en responsabilidad, ¿se le ocurriría ahora a alguien poner a talibanes o a etarras de héroes e inculcarlo? Pues muchas de estas cosas están protegiendo muchos como si nada.

2 comentarios:

José Repiso dijo...

Sin rodeos y directos a la mismísima verdad, luchar contra cualquier sinrazón durante toda tu vida supone mucho sufrimiento y una reducción de muchos beneficios vitales (derechos, protecciones, rentabilidades por simpatías con el poder o con tendencias dominantes, eso, repartos de sus botines, mínimo desgaste al grato lameculismo o complacencia, etc.).

Porque, al luchar contra una sinrazón premiada o amparada socialmente, tú pierdes toda protección, tienes que renunciar a demasiadas métodos usados habitualmente - y que a los demás benefician- y, a eso, tus recursos de supervivencia se destinan siempre por un mayor desgaste.

Mientras, el que se alía con una sinrazón, todo eso se lo evita, tiene toda la vida beneficios y mínimas dificultades de esa sinrazón, y además incontables facilidades porque ninguna protección pierde y a nada tiene que renunciar y sus recursos de supervivencia ya los dedica a tener éxitos, trepando muchos escalones socialmente.

16 de enero de 2014

José Repiso dijo...

La razón, las libertades o el progreso sólo han sido dadas por personas muy concretas; así es, la verdad no la descubre una masa, sino una persona que rompió con lo establecido en masa y en mentiras.

Que la Tierra se movía alrededor del Sol no lo descubrió los medios ni las masas, sino Galileo a través sólo de su valor y de su inteligencia, sin trucos y sin verborreas de intereses y de poder.

22 de agosto de 2013