--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

jueves, 10 de septiembre de 2015

El que lucha contra las sinrazones es, objetivamente, quien hace el bien en el mundo; y, siendo así, debe -en un imperativo ético- tener todo tipo de protección que exista
Pero ocurre lo contrario, exactamente lo contrario ante los escritores españoles del diablo, corruptos de ética; pues lo podrido  tiende siempre a pudrirse con todos los mecanismos de contumaz engaño y juego sucio, hasta lograr pudrir todo lo que pueda. Ellos impiden, tapan, matan la protección del bien-razón, anestesian, premian a lo destructivo siempre

2 comentarios:

José Repiso dijo...

España ni un sólo segundo de mi vida me ha beneficiado a nada, en la verdad de fondo o en lo que importa. Por ejemplo, el 90 por cientos de mis recursos los he tenido que dedicar a construir o reparar lo que en esencialidad de supervivencia se me ha destruido -sin que a ellos jamás se le haya destruido, objetivamente-. O sea, ellos parten ya desde esa aristocracia para todo.

Y miles de cosas que ya tenía logradas, por causa únicamente de ellos, se me han robado o destruido -es el caso de incontables columnas en diarios que tenía, colaboraciones en medios internacionales, prestigios, etc. que todo a ras de destrucción lo he perdido. O sea el nazismo absoluto he recibido gracias a ellos

15 de enero de 2014

José Repiso dijo...

Se ignora que, para que un valor ético se proteja, requiere siempre tres predisposiciones: 1) Que no lo eludas. 2) Que no lo impidas. 3) Que no lo niegues. Y del mismo modo, para que uno sea coherentemente racional, con cualquier razón se ha de tener también esas tres predisposiciones.

Pero absolutamente jamás he visto a un intelectual español cumplir o respetar eso, a lo mejor el cumplir nazi (a metodología nazi) le es fundamental siempre.

14 de enero de 2014