--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

martes, 11 de febrero de 2014

Hay sitios en donde, sin defender verdaderamente la razón, todos se creen que saben; y, a bandadas de bocazas,  van sembrando sus líos o ligerezas mentales como verdades en los medios megalómanos de estupidez.  Claro, al final el fruto es solo más líos enredados y más desconocimiento racional de todo. ¡Crueldad!
No hay nada más miserable que me roben dignidad por tanto juego sucio, que le roben el pan al espacio de la misma ética o al que la ha demostrado, que se lo roben al mismo Jesucristo, al que no ha callado ninguna injusticia, ¡al que no se ha vendido negociantemente como ellos!

2 comentarios:

José Repiso dijo...

A cualquier puerco intelectual español le diré a la cara que ha callado -sepultando ética- cientos de injusticias, y cuando quiera encima se las enumero.

José Repiso dijo...

Son una "ceremonia de la confusión" de las opiniones, lo mismo opina uno riéndose de todo, que un mentiroso compulsivo, que un descerebrado muy interesado, etc. Pero, para influir y por seguro, la opinión del poder siempre está. ¿Conocéis algún poderoso que no tenga sus narices en los medios de manipulación? - La censura -QUE ES IMPEDIR Y TAPAR VOCES- se hace de mil formas; pero la más frecuente es no dejarles sus espacios dignos de expresión, menospreciar sus grandes esfuerzos mientras se resaltan los de un cantamañanas que no sabe lo que dice. Es decir, se menosprecia que Galileo diga que la Tierra gira alrededor del Sol y se resalta al mediático que dice una bonita perogrullada que gusta escucharla, por conveniencia de intereses predominantes. -