--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

sábado, 26 de diciembre de 2015

Hay solo dos cosas que nunca obedecen ni obedecerán al ser humano -por mucho poder o ignorancia que tenga éste-, y son: la realidad y la razón. Por lo tanto, son las dos cosas únicamente objetivas, es decir, que el ser humano no puede corromper o manejar a sus intereses y antojos.
La realidad no tiene amigos ni la razón tampoco. A ningún animal se le ocurre decir que cree que la realidad es algo, sino la acepta sin concebirla con una concepción extrínseca o ajena a ella -por eso tiene un equilibrio exacto o natural-; por el contrario, el ser humano cree que cada hecho real es algo "determinado a porque sí para sus intereses", o sea, cada elemento real lo cree como algo ajeno a ese mismísimo elemento real (la tierra la cree como propiedad o negocio, la vida la cree ya como un protagonismo de deseos creados, sus necesidades básicas las cree con trascendencia social, etc)

2 comentarios:

José Repiso dijo...


El maltrato a la vida es comparable a todo el que maltrata la vida; el terrorismo es comparable a todo el que justifica el terrorismo; la injusticia es comparable a todo el que justifica o consiente -en mentalidad y en hechos- cualquier injusticia; la censura -o intolerancia- es comparable a todo el que intenta -o ve bien- callar a alguien en lo que sea; la manipulación es comparable a todo el que justifica mentir como información o como estrategia para defender intereses parciales.....

---

NO HAY NADA INTOCABLE -ni los dioses-,. todo se expone a ser respetado o no respetado, a ser apreciado o despreciado (en libertad y no por la fuerza) , halagado o criticado, aceptado o renunciado, comparado o afeado o embellecido, ¡todo!

--


Los que se conducen a través de la sinrazón, objetivamente son antiéticos y bárbaros; y también hacen "su cultura" (pues una u otra cultura siempre acompañó a cualquier pueblo o grupo de personas; así es, "cultura" es un modo de proceder grupal y nada tiene que ver ni con el bien ni con la razón). 6 de diciembre de 2014 La ética no se va a arrodillar nunca jamás a intelectuales españoles que aplican miles de destruccciones y se las justifican muy bien con todos los recursos sociales (de los 7 mil millones de personas que habitan el mundo y de los míos) para sus intereses adornados de astuto buenismos o para "sus seguimientos de destrucción"
6 de diciembre de 2014

José Repiso dijo...

En todo lo social, se bien califica o se mal califica -basta de ceguedad y de hipocresía-; puesto que, en los hechos sociales, no existe ni puede existir sustantivación aséptica o neutra -de la incivilidad o de la falta de ética-, sino existen siempre descalificables actores, acciones y consecuencias.

El mal o la sinrazón no puede esperar una buena calificación, sino -en honor a la verdad y por no mentir- una obligada descalificación, en coherencia. Sí calificar bien a la sinrazón es... aprobarla o cruelmente darle protecciones

16 de abril de 2014