--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

miércoles, 17 de junio de 2015

Si tú no valoras la dignidad, jamás la dignidad existirá por ti
Si tú no valoras los derechos humanos, jamás los derechos humanos existirán por ti; igualmente, si tú no valoras la razón -ni quien la demuestra-, jamás la razón -ni la ética- se aplicarán por ti.

Eso es, valorar es la esencia del bien (siendo valorar asunto solo de -buena- voluntad); pues valorando defiendes y ya  tienes compromiso con algo concreto y, además, caminas hacia el reconocimiento y la conciencia

2 comentarios:

José Repiso dijo...

Respetar, cuando tú tienes valores éticos, en ese contexto, el respeto es una consecuencia tuya individual con esos valores; pero el respeto, en el contexto de los grandes intereses y poderes, funciona de otra forma contraria e indica consecuentemente obedecer a sus leyes -es un respeto dirigido, no a tu libre albedrío de sentimientos e ideales-, a sus reglas, a sus dictados, a su situación privilegiada. Por eso, lo que ellos crean, en evidencia, está creado prioritariamente para ser obedecido: las normas están hechas PARA SER OBEDECIDAS, SUS ESTADOS DE PRIVILEGIO PARA SER OBEDECIDOS, ETC
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El respeto es consentimiento ilimitado e incondicional...
El respeto en ese contexto es consubstancial a la obediencia: la norma no se ama, sino se obedece; y lo establecido no se ama, sino se obedece. Entonces, si quieres respetar lo establecido de ellos, pues has de obedecer lo establecido, si no, no lo rspetas. Es decir, directamente te incultan o "te obligan culturalmente" a la obediencia a través del respeto.

Más claro, a todo poder no lo pone en riesgo o en peligro el que lo amen o no le amen, el que lo respeten con amor o no, sino únicamente que no lo obedezcan. Por eso el respeto inculcado durante toda la historia por cualquier poder es un respeto consubstancial a la OBEDIENCIA. O sea, es un "respeto dirigido" y no libre -algo contraproducente al bien, que ha de ser voluntariamente y decidido desde el interior o del alma de una forma plenamente libre: decidido por ti-.

22 de junio de 2012

José Repiso dijo...

El español ni vive (por algo limpio) ni deja vivir, ¡el colmo de la INTOLERANCIA!