--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

miércoles, 23 de mayo de 2012

¿QUIÉN QUIERE EL SILENCIO? Y ¿POR QUÉ ES TAN EFICAZ?
- El silencio lo primero que consigue, sí, es eliminar la libertad de expresión; en efecto, a todo tipo de represión o de totalitarismo le conviene porque le da protección -mediante la obediencia de los demás y su propia impunidad-.
- También, engendra y promueve tanto el desconocimiento como la mentira al no permitirse la información máxima de las cosas -por ello, no deja existir a una mínima dignidad-.
- Y, lo más grave, imposibilita totalmente la racionalidad, es decir, al momento se silencia el incumplimiento de las reglas racionales y se silencian impositivamente las demostraciones -aquí "el decir que tiene algún poder" vale siempre más que "el decir coherente que demuestra". Tal dictado manda, produciendo la total falacia.

3 comentarios:

José Repiso dijo...

A un grave error se ayuda -en todas estas posiciones interviene el silencio-:

- Con el negacionismo o la censura.
- Con la pasividad.
- Con la cortina de humo de la confusión, sobrevalorando o priorizando prejuicios mentales, modas o frivolidades mediáticas.
- Con el menosprecio al esfuerzo de quien aclara (puesto que racionalizar es aclarar en sujeción a una reglas comunes o racionales).
- Con el dejarte decidir -complicidad- por los poderes o por las ideas predominantes.
- Con el sobreayudar -algo que va contra la justicia o contra la dignidad- por tu parcialidad o por tus propios intereses.

José Repiso dijo...

Nunca he deseado nacer en España, nunca he deseado vivir en España, nunca he decidido algo deseándolo en España, nunca he deseado decicir algo en España, nunca he deseado que un HdP español me lea ni me vea ni nada, nunca he sido feliz en España, nunca he deseado casarme ni nada en España, nunca he tenido un derecho en España, etc. Eso es lo que está en mi conciencia sin alguna falsedad y con absoluta verdad, lo juro. Y ante una máquina de la verdad, esa sería la ÚNICA verdad. Todos los recursos de mi vida, ¡todos!, los he utilizado en hacer el bien, con todos los sacrificios, y me he quedado sin nada. Y nunca he utilizado para hacerlo un recurso de España, sino mío: mis esfuerzos, mis sacrificios, mi tiempo, mi desprotección, mis denuncias sociales, mi sudor y renuncias éticas.
De España he recibido únicamente el EXTERMINIO de todos mis derechos, de toda mi dignidad, de toda ilusión y todo aliento.

José Repiso dijo...

Con absoluta seguridad, ningún español ha utilizado jamás algo ético, lo ético le es una dimensión inexistente y contraproducente para su total no saber valorar, no reconocer nada, su pillería milenaria y su buenismo -que lleva a los cuatro vientos, para pudrirlos también- depravado.