--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

sábado, 12 de mayo de 2012

La perversión POR CONFUNDIR:
Cuando se pierde la capacidad para elegir "lo que es aclaratorio", el "todo vale" de una forma fácil, cómoda e inadvertida -en una diaria elección sin criterios, bajo presión de lo mediático y de lo frívolo- va ganando cada vez más terreno en la sociedad.
PERVERSIÓN DEL LENGUAJE PARA CONFUNDIR.

4 comentarios:

José Repiso dijo...

BALANCE DE LO QUE SE HA DEMOSTRADO ÚNICAMENTE DE LA REALIDAD:

- Nunca una persona, a la cual le he verificado ética, ha sido valorada en España.

- Nunca una persona, a la cual le he verificado coherencia racional, ha sido ayudada en España.

- Nunca una persona que protege los derechos naturales, ecológicos o de todos los animales, ha sido ayudada en España.

- Nunca una persona que empezó -pues el valor está en el empezar a cambiar algo, no en el seguir unas reglas hipócritas- a defender los derechos de las mujeres fue respetada en España.

- Nunca un reconocimiento español ha ido a REPARAR a las víctimas del Franquismo o del mayor genocidio del mundo -en el contexto de la impunidad-.

- Nunca un reconocimiento español ha ido a REPARAR a las consecuencias del expoliante y sangriento colonialismo o del mayor exterminio indígena de toda la historia.

- Nunca España ha luchado como un pueblo -para reconocer, en una conciencia de único pueblo, sus errores-; sino, desde el principio, siempre a modo de organizaciones o de pueblos de taifas.

- Nunca España promovió ni defendió un movimiento cultural -nuevo, transformador u original mundial- debido a su aislamiento postmedieval y totalitarismo tradicionalista.

José Repiso dijo...

Muchos hechos nunca se pueden justificar; pero, las palabras -para que una persona se defienda de muchos hechos injustificables- son justas siempre, todas y en ese contexto.

Algunos crueles se creen que a una persona se le puede justificar todo y ella debe callar hasta la muerte -a voz exterminada también, ¡todo!-; pero eso nadie lo ha hecho ni nadie debe hacerlo jamás.

La voz es justa absolutamente ¡siempre! en un contexto de autodefensa de muchos hechos injustificables recibidos.

Se creen algunos que el ser humano debe quedar anulado también de su voz, de su gritar lo que sienta de verdad cuando le exterminan todo lo demás.
Como pensar que a un ser humano que le matan a sus hijos, lo humillan siempre y además lo encarcelan, debe no decir nada o decir lo que a ellos les gusta, o sea, también exterminarle su voz.

¡No!, nunca, un ser humano debe gritar de lo que siente, todo, absolutamente todo en autodefensa de los hechos injustificables que recibe, es su esencial derecho de VIDA -por defenderla-, su respeto esencial a él mismo, y su valentía ética por defender los valores éticos contra la impunidad y contra la injusticia. Esa es la primera licitez ética que existe.

A mí los ultranazis españoles ¡JAMÁS! me han permitido un segundo digno de vida.

José Repiso dijo...

Estoy absolutamente seguro de que cualquier genocida tiene más conciencia -la mínima que sea- de lo que es la dignidad.

José Repiso dijo...

- Yo me he dedicado toda mi vida a defender una cosa solo (lo ético, lo racional y la vergüenza) y no lo contrario, lo que me ha supuesto una esquilmación y desprotección de mis recursos vitales. Por esa causa o condición, no me he escondido nunca ni me he vendido -para cederla- nunca.

- Nunca me ha movido el dinero, el poder, la fama, etc. para desvirtuar o vender esa causa.

- Todas las migajas de pan que me he comido en mi vida han sido totalmente "sudadas" por mí.

- Nunca he sido protegido en mis derechos humanos, ni en mi dignidad, ni en mis compensaciones éticas.

- Nunca he hecho un bien que haya sido compensado o agradecido, sino que he tenido que sufrir hasta las últimas consecuencias.

- Mi trayectoria de humano -con documentos, testigos, etc.- demuestra que siempre he estado en las esenciales causas de bien del mundo (por la ecología, por los derechos igualitarios de la mujer, contra la explotación, etc.).

- Nunca me he apuntado a una organización o acción que justifica algún mal, para ser cómplice.

- Nunca he recibido un céntimo por hacer un bien, ni he ganado un céntimo en un trabajo que a corto o a largo plazo crea un mal o lo provoca.

- Nunca le he dado las espaldas a una persona que sufre alguna injusticia; puesto que, si lo hubiera hecho, me daría vergüenza y horror mirarme a la cara.

- Nunca he valorado las imágenes ni las apariencias en nadie, sino sus sensibilidades y lo que demuestra.

- Nunca he protegido a alguna mentira, ni la he consentido en mí por honor a mi vida y a mi conciencia.

- Nunca he utilizado un juego sucio de marketing, peloteo o de aprovecharme de influencias para un libro mio, para un trabajo mío o para ser conocido.

- Nunca he vendido un bien mío -libro, artículo, etc.- para conseguir lujo o poder.

- Nunca he maltratado físicamente a nadie, ni psicológicamente -es decir, por una objetividad, a modo seguido o en reincidencia- a nadie.

- Nunca he le quitado a alguna persona de condición ideológica, religiosa, de género o de raza, en conciencia alguno de sus derechos humanos.

- Nunca he alimentado la demanda de algo que deteriora la imagen de la dignidad de la mujer o de un grupo marginal - prostitución, sexo de niños, etc.-.

- Nunca me he olvidado de que un juego limpio en valores éticos y en demostrar las cosas es solo lo más importante... para defender la justicia, para defender la dignidad y para defender la conciencia -sí, no existe conciencia sin eso-.

- Nunca me mueve que este blog -o cualquiera mío- consiga apoyos o poder o aristocracia mediática, sino que sea totalmente limpio a solo alma.

29 de abril de 2012 05:55