--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

viernes, 4 de octubre de 2013

Ayudar no es ayudar a que los demás sigan tu camino -o tus determinaciones ideológicas, religiosas, de familia, de expresión sexual, etc.-, sino ayudar a que los demás sigan su propio camino.
Sí, la ayuda de muchos conlleva una coacción, en intolerancia.

2 comentarios:

José Repiso dijo...

Únicamente ayudan muchos a lo intolerante y a lo dictador; pues la verdadera ayuda no es ayudar a alguien a que viva, sino ayudarle a que él elija su vida, con todos sus derechos humanos garantizados.

José Repiso dijo...

Si todo en la vida se basa en saber qué es el bien, unos -a frivolidad o a cara dura o a irresponsabilidad o a sangre fría- van a consultar el diccionario o a ver qué les dice su secta o su grupo particular. No, una persona puede dar alimento a un hambriento -que es un bien o lo puede hacer ocasionalmente un corrupto- y eso no significa que hace el bien en conciencia, no, no os engañéis. El bien, él único, es no respetar al mal (la confusión, la manipulación, la mentira, la desigualdad, la intolerancia, etc.). Cualquier persona puede hacer ocasionalmente un bien -no hay dictador que no lo hiciera, en algo-, pero no hacia el bien coherente, íntegro, objetivo de no traicionar o contravenir a ningún valor ético.