--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

viernes, 26 de abril de 2013

¿QUIÉN QUIERE EL SILENCIO? Y ¿POR QUÉ ES TAN EFICAZ?
.

- El silencio lo primero que consigue, sí, es eliminar la libertad de expresión; en efecto, a todo tipo de represión o de totalitarismo le conviene porque le da protección -mediante la obediencia de los demás y su propia impunidad-.
- También, engendra y promueve tanto el desconocimiento como la mentira al no permitirse la información máxima de las cosas -por ello, no deja existir a una mínima dignidad-.
- Y, lo más grave, imposibilita totalmente la racionalidad, es decir, al momento se silencia el incumplimiento de las reglas racionales y se silencian impositivamente las demostraciones -aquí "el decir que tiene algún poder" vale siempre más que "el decir coherente que demuestra". Tal dictado manda, produciendo la total falacia.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

En España eso se aplica a un cien por cien, pero de forma sutil o desimulada

José Repiso dijo...

Los que son absolutamente nazis nunca practican su nazismo contra ellos mismos, es lógico, sino lo recibe en toda su crueldad el que no es nazi como ellos.
Por eso los nazis escritores españoles se benefician tanto de eso, sin apenas afectarle, y están tan campantes de gran nazismo inadvertido.

Así es, el nazismo -a modo de arte o negocio de nazis españoles o satanismo- forma parte o ya es un medio por el cual consiguen su felicidad -en ese nunca sufrir ellos-

José Repiso dijo...

Yo nunca miento, ni nunca he mentido, ni nunca se ha demostrado en lo más mínimo que lo haga; por lo tanto afirmo que los escritores nazis españoles son unos nazis, así es.

Y como tengo una infinita certeza de eso, por miles de pruebas, lo afirmo y lo afirmaré siempre. Queda vendida mi alma al diablo si fuese mentira, por eso tengo la infinita infinitez certeza de que son unos absolutos nazis, nazis sin alma e HdP totales del nazismo.

Nunca he mentido y nunca mentiré, así de claro.

José Repiso dijo...

Y todo el que lee a un nazi, por sabido se sabe que es cómplice, otro que protege el mal o la crueldad total.