--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

jueves, 4 de octubre de 2012

UNA PERSONA PUEDE PERFECTAMENTE OCULTAR SU REALIDAD AL MUNDO PERO, UN PAÍS, NO LOGRA JAMÁS OCULTAR SU REALIDAD SOCIAL AL MUNDO -aunque lo hacen, claro, siempre sus poderes fácticos, por una imagen de lo mejor, competivividad o chovinismo-.

Sí, los poderes fácticos de cada país -en evidencia- dan la realidad que les conviene -en aspiración al ideal del mejor producto competitivo, algo que conlleva un seleccionar o un maquillar su realidad-. Cierto, la verdadera realidad de Corea del Norte se oculta siempre dentro -por esos intereses señalados- y, por el contrario, nunca logra ocultarse fuera (así es, la gente llega a enterarse de lo más grave y de lo menos grave de uno u otro país). Por lo que, lo que se dice de un país fuera de ese país, representa más la realidad de una forma más imparcial y ya descontaminada de intereses de maquillaje.
Lo que dicen fuera de un país tiene siempre más veracidad austera o demostrativa -al carecer de la espectacularidad nacional- y, al mismo tiempo, menor motivación por dejarse algo atrás de lo grave.

3 comentarios:

José Repiso dijo...

Decir, en un contexto de crisis, que hay una decadencia política es algo honestísimo, exactísimo y justísimo.

Porque... la crisis es imposible que la cause la gente, y es imposible que la causen los actores económicos por sí solos, sino por quienes deben gestionar la economía y son responsables de su mal cauce sin cautelas o de su mala gestión.

Por eso, felicito a quien sensatamente llama a las cosas por su nombre, sin miedo a la verdad, diciendo que, la gente que sufre una crisis, por consecuencia la sufre por una decadencia política.

Anónimo dijo...

Muchos su maldad no la ven y así se creen que no existe,
porque siempre actúan como guardianes del poder o de simbologías mediáticas que les han metido en la cabeza, no de la verdad.

José Repiso dijo...

Cuando algo no puede decir la gente, empieza la represión, ¡dáte cuenta!

Cuando alguien te dicta de qué manera únicamente debes ser libre, de qué manera únicamente debes manifestarte, etc., empieza también la represión