--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

lunes, 8 de octubre de 2012

La MEDIACIÓN DE LA SINRAZÓN cuenta con todos los poderes existentes y con toda clase de sobreprotecciones:
- de dependencia emocional -de la utilización mediática de las emociones: adicciones a realitys, programas demagógicos, de manipulacion subliminal,  presiones de mercado, ideológicos, etc.;
- de alineación incondicional;
- de servir a la idea o costumbre predominante o a la moda.
Por el contrario, la MEDIACIÓN DE LA RAZÓN no cuenta con nada de eso, en desprotección y en ausencia de trucos, pues ha de renunciar a mucho por una imparcialidad, ha de cumplir valores éticos -y, así, no le beneficia el "todo vale"- y choca contra todos los intereses -puesto que, todos los grandes intereses que mueven la sociedad, tienen parte de irracionalidad-.

4 comentarios:

José Repiso dijo...

Por lo menos Gandhi o cualquiera que defendió lo racional tuvieron cientos de apoyos y de beneficios; por el contrario, yo no he tenido ni un segundo, ni un átomo de beneficio...

(eso es ya un logro de la gran crueldad -que parecía imposible- que se puede hacer).

Anónimo dijo...

hasta jesucristo tuvo cientos...
si tú no tienes algo de apoyo...

sí es muy cruel la desprotección

José Repiso dijo...

Un caradura político dice que no quiere que le metan en el mismo saco porque, él u otros, han hecho las cosas bien, claro, con consecuencias -que son las que valen- mal.

Menos falsedad total, hace cinco o seis años, nadie, absolutamente nadie quería admitir que había una recesión, ¡nadie elevado el infinito!; unos porque dañaba la imagen del país, otros porque dañaba a su partido, y otros porque era una desaceleración muy puntual o transitoria. El caso es que nadie encontraba responsabilidad propia, sino se iban a la causa internacional o global.
Sobre la especulación del suelo ninguno se negó a no hacerla y, sobre la especulación de los bancos nada transparente, ninguno se puso a impedirla o a exigir lo contrario.
Todos, absolutamente todos, estaban en contra de los impuestos, pero todos -de una u otra forma, practicándola o consintiéndosela a su partido- se apuntan a los impuestos -a unos u a otros- por recaudar para salvar el gasto público.

José Repiso dijo...

No quisieron ver, no quisieron reconocer nada, no quisieron prevenir, no quisieron pensar o ser sensatos.... pero, ahora, sí se creen verlo todo totalmente como si la iluminación mental les llegará de golpe -o a golpetazos-.