--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

sábado, 20 de octubre de 2012

Poseedores del Bien:
Una vez que utilizan a un dios, a un pueblo -hablan por él-, a un ideal preconcebido como el mejor -sin mejora-..., casi todos se creen -sin pensar- poseedores del bien.
Así que se juntan, ahí, para un posible convivir, muchas clases o conveniencias del bien -en intereses de poder-; pero, teniendo en cuenta que solo un hacer es el coherente por el convivir constructivo (es decir, hay un único BIEN COMÚN o solamente hay una solución que dé el sí racional y viable al convivir); ¿cuál es el verdadero entre tantos que tienen ellos?
Aclaración: Del "ser feliz", se puede ser feliz -eligiendo- de muchas maneras; en cambio, del "ser real" no, pues tienes que ser real sin otra manera que ser real. Asímismo del "ser racional", del "ser coherente" -ya que no existe dos o veinte coherencias- o del "ser bien coherente" sin justificar ni siquiera algo que contravenga al convivir social en el contexto que hay o con los recursos del planeta Tierra (eso es una regla matemática que solo admite una solución, entre los recursos que hay, los que lo usan y cómo se usan). Sí, lo que pasa, cuando no se defiende la racionalidad, es que la misma cosa se justifica como bien o como mal según los recursos de poder y la mediación; claro, el bien está en burla "a la suerte" de eso.

4 comentarios:

José Repiso dijo...

Lo que une a todos por defender una dictadura es el amor a Dios o el amor al bien; con eso, todos están totalmente equivocados pero ... siguen machacando sin darse cuenta.

Si tú haces el bien A TRAVÉS DEL DINERO, no es tan bien, o no es el bien mismo. Puesto que el dinero no es la coherente o incólume vía del bien -sino la atención generosa y los hechos-.

Si tú haces el bien a través del poder, no es tan bien, puesto que el bien se hace a través de la humildad o de ver a tu semejante como igual -no tú con poder y él ante tu poder-.

Si haces el bien desde la imposición -una dictadura-, eliminas el libre albedrío, algo que Dios ni quiso eliminar; y tú te atreves, como más que Dios, a eliminarlo.

Sí, el bien no es lo que a ti te conviene a juego sucio, es el que es, sin trucos de tanto bla-bla, mediación y falsedad.

José Repiso dijo...

LA FALSEDAD Y EL BIEN TIENEN CAMINOS CONTRARIOS, ELIGE Y NO DEJES QUE TE LO ELIJAN MANIPULADORES MEDIÁTICOS O EL PODER.

José Repiso dijo...

Cualquier medio de "comunicación" confunde, y mucho; es algo tan demostrable como que el agua es agua.

Porque....
- tienen sus intereses,
- obedeben más menos siempre a un poder,
- invitan casi siempre al que hace la pelota o es afín o les ayuda con su imagen conocida a tener más publicidad,
- les interesa demasiado la audiencia, por lo tanto lo que cause más espectacularidad,
- la pluralidad la ponen como lema pero nunca la cumplen por sentirla adversaria -incómoda, y a cualquier medio le gusta la comodidad-,
- resaltan demasiado medias verdades sublimándolas a rollo muy bonito hasta la saciedad, para ganar así en causas imaginadas o irracionales,
- tienen ya una línea marcada de ideal o de abstracción, no de personas o de realidad tal como es,
ETC.

TENLO SEGURO -PORQUE ES DEMOSTRABLE- QUE LA RAZÓN -O TÚ MISMO- LA MAYORÍA DE LAS VECES LES IMPORTA UN PITO.

José Repiso dijo...

En la justificación entra todo el arte de la pillería y de la máxima crueldad pintada de seda -por manipulación y tejemenejes de su poder-.

Si hacen mil veces mal, mil veces te lo justifican o te la cuelan recurriendo a la parte positiva que todo tiene o se inventan; así, que hay pederastia, te hacen señalar lo otro bonito; que hay discriminaciones, lo mismo; que hay irresponsabilidad en el deber de pagar impuestos como todos, lo mismo.

Y siempre lo mismo, todo se DIRIGE -dirigismo- a lo mismo: a que lo que hacen ellos es lo bueno, y lo que hacen los que no son ellos es o puede ser malo. A dogma, a locuradogma.

El que ya usa un poder, SIEMPRE JUSTIFICA BIEN sus abusos de poder; el que miente todos los días en los medios de manipulación, siempre justifica bien -hoy, mañana y pasado- sus mentiras y manipulaciones, pitándolas de seda y de lo que le dé la gana.