--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

martes, 21 de agosto de 2012

Jamás ha habido más rollo cínico y miserable de tantos intelectuales (totalmente falsos: ninguno se atiene a alguna regla de la razón, ninguno reconoce nada), ayudando a ocultar y a promover la injusticia con sus impuestas sinrazones, confusiones y justificaciones interesadas. Impidiendo lo contrario.
¿Qué han evitado esos incalificables mediáticos y escritores pillos de la destrucción -prosistas solo de su vacuo manicomio -?  Pues, ¡nada; por garantizar  sus puñados de prestigio y de dinero sucio.

4 comentarios:

José Repiso dijo...

La razón es lo único que EVITA la sinrazón o la injusticia.

¿La defiendes?
Pues empieza por atenerte a sus reglas: aclarar, tolerar y reconocer son las esenciales.

Ursula Almada dijo...

pienso que muchos ya han perdido la razón, por eso se dejan llevar por ésta corriente de injusticia y locura.

José Repiso dijo...

Úrsula: Todo lo que he manifestado -oral y por escrito- es únicamente producto del usar la razón totalmente, al margen de intereses, de trucos mediáticos y de poder para silenciar, y de conclusiones dadas por hecho.
Y eso es MUY DIFÍCIL porque supone demasiado esfuerzo, demasiada renuncia y demasiado soportar presiones de lo contrario. Es tan difícil, en objetividad, que casi nadie lo ha conseguido; pues cualquier intelectual o sabio, uno u otro, puedo demostrar que tiene bastantes errores de incoherencia o de conseguir esto plenamente.

Así pues, si es tan difícil y asimismo tan constructivo -puesto que es precisamente la razón, y no la sinrazón, lo único que construye-, tendrá eso un reconocible mérito, una obligada deuda ética conmigo, una dignidad mìnima, un algo mínimo de conciencia de que tal hacer mío se ha hecho ya, sí, se ha hecho sin negacionismo miserable y sin esconder más lo que es..., y lo es porque alguien lo ha luchado o lo ha hecho.

Pues bien, como monstruos se resisten a eso, a eludir conciencia y a eludir reconocimiento de dignidad.

Piensa que una persona o tiene conciencia o no tiene conciencia (para que lo entiendas, como se suele decir es "vergüenza", integridad o vergüenza ética) y, también, o tiene capacidad de reconocer -de valorar- o no. Pues esas dos condiciones son esenciales para que cualquiera tenga una ejemplaridad o autoridad ética que justifique lo que hace. Pero no..., ellos, a lo monstruoso, quieren tenerla sin eso, quieren imponer esa mentira como si nada, a máxima humillación y sin reprobación. El seguir en un "la Tierra es plana" o en un "las mujeres son inferiores", como ejemplos, por la fuerza.

José Repiso dijo...

En la vida. tú eres únicamente la decisión que tu alma hace libremente: el decidir apoyar a Franco o a Gandhi, a un banquero o a un misionero, a un pobre o a un explotador, a un honrado o a un mentiroso, a un mediático -que nada demuestra, sino mediatiza sus ocurrencias- o a uno que aclara o dice las cosas demostrándolas.

Tú decides y, tal decisión, tiene sus consecuencias decididas por ti inevitables de construcción o de destrucción. Eso es lo que eres, y eso es lo que te define.

Pero lo que no puedes hacer es ir corriendo a apoyar a una artista muy sobreprotegida y pisotear o ningunear a un sabio. E irte de rositas con tu decisión corrupta.