--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

jueves, 14 de enero de 2016

Siempre hay 4 cosas que decir importantes, pero antes había solo 1 medio comunicativo para decirlas; y ahora sigue habiendo esas 4 cosas por decir pero con 4000 medios comunitativos. Al final, se quedan sin decir porque hay ya que meter mucho decir de paja irrenunciable (de los miles de ego-intereses y de tantos poderes, o de rentabilidad mediática...), que pajean la sociedad en estupideces.
Hay demasiado decir que no dice nada, pero que todo poder lo seguirá diciendo -las fantasías mediáticas siempre convencen tras todas las astucias de criminalidad ética posibles-.
Como no saben pensar por lo correcto, valoran a los que no piensan; como no saben ser valientes, valoran a los cobardes vendidos hasta la médula.
Todo tiene consecuencias y, de tanto malvalorar (siendo esto la principal causa de la injusticia), solo salen graves consecuencias.

3 comentarios:

José Repiso dijo...

Durante miles de años dicen las mismas tonterías y estupideces: "Con el amor salvamos al mundo", etc.

Pero no se enteran, no, ¡cada uno -hasta el último- se cree que tiene amor y que el suyo es el más perfecto!, y ¡todos se creen con un convencimiento total que aplican amor!

Son subjetividades, con las cuales siempre se manipula y no se arregla nada.

Pero, al que construye de verdad, lo pisotean una vez, y otra vez y toda su vida.

25 de diciembre de 2013

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La majadería es la majadería, y está tan apoyada que pisoteará todo lo que pueda.

Dice uno para justificar sus caprichos "Éste es un Estado de derecho"; y ¿qué Estado en el mundo no es de derecho o no tiene sus leyes?

Que un Estado sea de derecho no quita ni pone nada, los tontos, los crueles, los imbéciles y las injusticias también corren a sus anchas.

11 de abril de 2014

José Repiso dijo...

Algunos deciden y dictan que la dignidad es de ellos; y ¡ya está!, ¡ya no se puede hacer nada! Por uno u otro motivo -en sobreprotección- la dignidad es de ellos solo, Dios es de ellos y la familia es de ellos. O sea, ya han agarrado los frutos o subsistencia de otros o les han ido matando así.

Como la dignidad forzosamente -o como prioridad- es de ellos; ya ¿para qué se necesita matar?

La dignidad que corresponde a otros, ellos la recogen rapidísimo. ¡Vaya!, que no se quedan con toneladas de ella.
Lo mismo las tierras, los mares, los alimentos ¡solo para ellos!

9 de abril de 2014

José Repiso dijo...

El que lucha contra las sinrazones es, objetivamente, quien hace el bien en el mundo; y, siendo así, debe -en un imperativo ético- tener todo tipo de protección que exista

Pero ocurre lo contrario, exactamente lo contrario ante los escritores españoles del diablo, corruptos de ética; pues lo podrido tiende siempre a pudrirse con todos los mecanismos de contumaz engaño y juego sucio, hasta lograr pudrir todo lo que pueda. Ellos impiden, tapan, anestesian.

Y porque, al luchar contra una sinrazón premiada o amparada socialmente, tú pierdes toda protección, tienes que renunciar a demasiadas métodos usados habitualmente - y que a los demás benefician- y, a eso, tus recursos de supervivencia se destinan siempre por un mayor desgaste.

Mientras, el que se alía con una sinrazón, todo eso se lo evita, tiene toda la vida beneficios y mínimas dificultades de esa sinrazón, y además incontables facilidades porque ninguna protección pierde y a nada tiene que renunciar y sus recursos de supervivencia ya los dedica a tener éxitos, trepando muchos escalones socialmente.

10 de abril de 2014