--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

viernes, 1 de enero de 2016

Por mucho tinglado, lío o enredamiento de intereses creados de poder, sí, por mucho rollo de conveniencias de los que tienen las mentes absorbidas por la indecente sinrazón-mentira, sí, por mucha ornamentación de los que quieren establecer lo antiético no más que a base de más pilla ornamentación y mediación, la decencia de una ética no puede resignarse a eso, ni nada ético puede resignarse a eso por mucho cuento que tengan de mentiras-orrnamentación o formalismos de lo que tapa-deforma-engaña. ¡Así es de claro!
La sinrazón funciona siempre como excusa para seguir como sinrazón o    como obstáculo para evitar la razón-ética.
Los que trabajan para la mentira-sinrazón (y a veces no lo saben) siempre quieren, a rollos, excusar sus rollos en demostrable sinrazón u obstaculizar el camino de la sensatez-verdad.

1 comentario:

José Repiso dijo...

Para evitar la razón, y no demostrarla por salvaguardar una conveniencia del ego de cada cual, y en dirección hacia la mentira, siempre está el "creer" y el "creerse" como... norma o hábito; demasiados españoles se creen napoleones de la sabiduría porque muchos tienen más lengua que rigor y más cara que vergüenza, y ya no necesitan demostrar ni aclarar ni desmontar sinrazones ni defender el fondo racional siquiera porque, ellos, ya se lo creen, sí, se lo creen con todo recurso público y juego sucio e impuesto poder. Y a lo impuesto van adaptando su valorar en rentabilidades miserables, aplastando totalmente lo que demuestra razón y ética.

Y eso van sembrando y premiando "a nazismo ganador" y eso imponen: solo las sinrazones -para que otro luche contra ellas, pero al que destruyen también-. Van a plena boca y calle y cara imponiendo su charlatanería y, a lo que es razón, lo fusilan. ¡Nada permiten de otra cosa!

8 de febrero de 2014