------Tu alma es lo que ayudas, y tu crueldad lo que impides

lunes, 1 de septiembre de 2014

Una  no resistencia a la sinrazón  tiene todas las consecuencias de un aprendizaje -esclavo, involucionista y estúpido- basado en engaños. Entonces, montan y dictan cosas que no tienen nada que ver con lo ético y con la razón, en miseria humana.
Establecen o dejan lo establecido con sinrazones continuas e injusticias.
A Armando G. Nuno (la mano derecha de Hitler) le da igual todo, ¡a sin alma!

3 comentarios:

José Repiso dijo...

Todas las miles de sinrazones-injusticias no se crean solas, sino por ti que te pasas la vida en rentabilizar o en sacarles beneficios a las mentiras, en chupársela a la sinrazón todos los días y en lavarte las manos de todas las consecuencias de tus destrucciones.

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El primer respeto, el último y el único es... el RESPETAR lo que se demuestra racionalmente (ya que hasta todos los principios éticos están basados en la razón). No existe otro respeto, digan lo que digan los manipuladores. El esfuerzo racional -en su pleno juego limpio- es lo más difícil que existe en todo el infinito -pues objetivamente se han utilizado miles de sacrificios-, si tú no lo ayudas ni lo respetas ni lo consideras ERES OBJETIVAMENTE UN NAZI ESPAÑOL -un terrorista malnacido de todo lo esencial-. Los/as intelectuales españoles no demuestran una limpia responsalidad, aplican sus intereses mediáticos antes que la información, nunca he visto a alguno reconocer algo, pero se venden muy bien "haciendo la pelota" y montándose (gracias a que utilizan multitud de ajenos -no suyos- recursos públicos) una imagen que compra poder (les va perfectamente "lo vendido") y prestigio. A las claras, ¿qué les es válido?, ¿respetos cuando nunca se han respetado la integridad de ellos mismos? en

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TÚ VES CRUEL LO QUE TE CONVIENE. Cuando contaminas, eso tiene consecuencias crueles ambientales, incluso causas enfermedades a los demás por esa contaminación. Pues así están de "invisibles" las crueldades, tú ves cruel lo que conviene; y al otro le conviene otra cosa y al otro otra cosa. Y todo únicamente porque no se valora al que demuestra, al que desconfunde, al que aclara y distingue, al que profundiza, al que detalla qué es cada valor y los hace todos coherentes. La única causa es esa. Alguien puede demostrarte algo; pero, si tú no lo valoras, ayudas sin duda a que gane la sinrazón -y toda injusticia es una sinrazón-. Y te digo más: Cualquier permanencia de la crueldad nace de los que siembran la sinrazón. Sí, de esos que ayudas todos, absolutamente todos los días mientras ninguneas evidentemente a los que demuestran. El ÚNICO que aporta algo en bien objetivo -sin cabida a trampas- es el que se esfuerza racionalmente: desconfunde, aclara, vence tópicos y seudoverdades

8 junio 2013

José Repiso dijo...

El bien no admite ni consiente ni premia juego sucio, ¡jamás!

La razón no admite ni consiente ni premia juego sucio, ¡jamás!

La ética no admite ni consiente ni premia juego sucio, ¡jamás!

Ni aun menos, la verdad no admite ni consiente ni premia juego sucio, ¡jamás!

José Repiso dijo...

Como dijo Antonio Machado, solo uno de cada diez espàñoles piensa.
Sí, pero eso que piensa es siempre descerebrada conveniencia.