--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

lunes, 8 de septiembre de 2014

Solamente tu ACCIÓN ÉTICA te hace mejor; tu pasividad jamás


Un hombre, si quiere, para mañana puede cambiar la mayoría de sus hábitos; la masa, aunque quiera, jamás lo podrá hacer. 
Sí, en la masa es más difícil despegar la mierda, porque existe ya una grave cosa en diferencia (FANATISMO) y se chupan unos a otros las mentiras (servilismo de alineación a costa de matar razón)

3 comentarios:

José Repiso dijo...

El fanatismo es llevar hasta las últimas consecuencias (a costa de razón, dignidad, decencia, reconocer, etc) una idolatría a un grupo, a una idea o a un seguimiento localista o tradicionalista.

José Repiso dijo...

En los medios de manipulación españoles estoy harto de contar mentiras y mentiras, casi el cien por cien de lo que dicen (el que es un HdP jamás sabe que es un HdP y, asimismo, el que es nazi jamás sabe que es nazi) y así ensuciándolo todo de antiética y sinrazón siguen y siguen, ¡como si nada!, y se ríen porque se creen logros (al modo de yo me lo guiso y yo me lo como, cerrando las puertas a la verdad) en sus mentes podridas y deficientes.

- Una decía que la democracia solo es lo que se adecua a la ley. ¡Toma ya! Pues todas las dictaduras también se adecuan a la ley y no, por eso, son democracias.

- Otra, que la vida es un juego y, por eso, los medios deben serlo. Pues eso de que la vida es un juego es un parecer, obsesión o porque sí de ella. Porque la vida es lo que es, algo en lo que eres responsable de sufrimientos o de injusticias ajenas, y algo tan común -en recursos- en lo que tú no puedes imponer tu porque sí ni impedir lo correcto (de lo ético o de lo razonable en imparcialidad)

José Repiso dijo...

Pero son tan ¡HdP! que seguirán a lo HdP cada instante de todos los días, robándoles las oportunidades al bien, y a la razón, y a tolerancia en espacios del otro, y ¡a todo!

Como son HdP, pues a solo a eso se remiten con todos los medios, y con todos los recursos, y con todos los espacios, y con todos las dignidades robadas, o sea, ¡a lo Hitler puro!