--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

viernes, 6 de julio de 2012

PRIORIDADES PARA LA LIBERTAD (La libertad es la única capacidad que tiene el ser humano para cambiar -cambiar lo injusto en justo, lo violento en pacífico y lo corrupto en algo sostenible o viable). Sí, la libertad debe mínimamente establecerse como base social y, para tal logro, tiene estas prioridades:
- Tolerancia -permitir la expresión, la diferente condición natural y las decisiones dignamente vitales de los demás-.
- Defensa y protección del esfuerzo por la veracidad   -puesto que, en confusiones y mentiras, la libertad siempre tendrá motivaciones corruptas, lo cual  malogrará los valores éticos-.
- Cooperación o solidaridad, que es el camino para que todas las dignidades tengan una justa equiparación por una "igualdad social".

3 comentarios:

José Repiso dijo...

- Cuando ocurre algo injusto, me duele y me importa -por tener un fortalecimiento sensible y de valores éticos-, mientras que a los ultracerdos -en sus sucios medios- les importa un pimiento.

- Todos ayudan todos los días a lo que es injusto -porque no son conscientes de lo que es injusto y porque no valoran nunca a quien lucha por lo que es justo-. Al momento, se arriman al chulo mediático, al charlatán, al claro HdP, al que tiene algún poder -por pillar algo-, al que lidera algo irrelevante pero les hace bien la pelota o se lo consiente todo, etc. Sí, todos van corriendo a alimentar al TOP facilista, vulgar pero con todos los trucos de maravillonsa máscara.

El juego sucio siempre gana ayudado por todos; lo poco que florece de verdad es el gran fruto de los que tantísimo han luchado -y sufrido- contra esa interminable barrera de juego sucio.

José Repiso dijo...

¡Menos excusas!, millones "darán la vida" por un falsante; millones "daban la vida" por Franco, y por Gil -se relamían apoyándolo-, y por los que prometían el oro y el moro en el "boom inmobiliario", y por demagogos salvadores... pero, por alguien íntegro e insobornable, no dan ni darán ni la vida de un pelo.

Pedro García dijo...

Si, por un maltratador de animales son capaces millones de "dar la vida". ¡qué impresión de cruda realidad!