--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

domingo, 29 de julio de 2012

La mitad de las personas que hay en el mundo son mujeres que han de tener exactamente los MISMOS DERECHOS que los hombres sin que se les justifique el tener menos por:
- condicionalidad natural  (de sexo y de maternidad),
- costumbre fija, sometimiento religioso o cultural.
Así, si ningún hombre del mundo pierde derechos por paternidad o matrimonio, la mujer los pierde presionada por poderes extremistas o totalitarios para que prevalezcan otros "derechos inventados" o interesados en imponer una carga o fanáticos. Y, claro, para que no se discriminen esos seudoderechos, ella tiene que perder los suyos en humillación de su dignidad.

6 comentarios:

José Repiso dijo...

¿QUÉ ES UN DERECHO INVENTADO O INOPORTUNO O INCOHERENTE?

Pues un derecho justificado sobre una base interesadamente irracional.

"Ningún ser vivo debe ser discriminado" es una base irracional porque siempre, para una concreta supervivencia, unos, ya sean virus o bacterias o ciertos depredadores, han de ser obligatoriamente discriminados.

Así, los genes que generan una grave enfermedad -cáncer, etc.- son discriminados sensatamente. Los espermatozoides débiles son discriminados o los óvulos que NO ESTÁN CAPACITADOS para la vida - o para defender la vida-.

Igualmente, hay fetos que NO ESTÁN CAPACITADOS -de una forma objetiva- para defender la vida; y la misma naturaleza -o la naturaleza o la decisión sabia del instinto de la madre- actúa no eligiéndolos inútilmente, o por crearles sufrimientos.

---

"Ningún feto con deformidad debe ser discriminado" es una absoluta y fanática falacia. Pero se dice para que la mujer se someta a la fuerza y aguante y sufra. Por la intolerancia de los mismos.

José Repiso dijo...

"Los derechos del que va a nacer o pudiera nacer prevalecen sobre los derechos de la madre" -para que ésta los pierda- es otra base irracional.

- Por la misma esencia de la DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS que, de forma objetiva, ampara con absoluta prioridad al ser humano definido y concreto que YA VIVE, individualmente valiéndose por sí mismo y con una conciencia como ser humano.

- Por ser la madre -por LEY NATURAL -la más objetiva de las que existen- la que decide la vida; luego, si la decide, sus derechos están antes que aquellos de los que vayan a nacer.

- Porque no se pueden excluir o eliminar los derechos de más de la mitad de la población mundial por ninguna justificación o condicionalidad, ¡por ninguna!

José Repiso dijo...

"Tus derechos terminan donde empiezan los de otro" es otra -retorcida- base irracional.

- Primero, tus derechos -con condura o sensatez- empiezan una vez que vivas y no terminan nunca mientras vivas.

- Segundo, tus derechos no pueden anteponerse o excluir a otros derechos "del QUIEN VIVE"; pero, tus derechos siempre se anteponen: a los derechos de otra especie animal y a los derechos de quien no está ya en el contexto "de la vida de seres humanos", totalmente definibles con capacidades autónomas de sentir y de decidir algo -algo mínimo-.

Y la misma naturaleza lo dice:
No toda semilla -de las incontables o "infinitas" que hay en la tierra- implica ser una planta. Solo será planta si:
- está capacitada para germinar,
- está capacitada para consumar ya una germinación o seguir un desarrollo viable.

Entonces, concreta una planta; mientras, no.
No es lo mismo 8 que 80; no es lo mismo semilla que planta o ser vivo.

José Repiso dijo...

A España le da igual absolutamente todo; si prohibir así libertades es sumar incontables sufrimientos al mundo, ellos se apuntan a eso. A pesar de que millones y millones de mujeres no cuentan ¡con nada! para sobrevivir tras violaciones, caer enfermas de Sida, de maltratos durante el embarazo, sometimientos humillantes a un integrismo religioso, etc.
Prohibir y controlar y no dejar vivir es lo que hacen. ¡Porque siempre lo han hecho!

José Repiso dijo...

Hay que escuchar y atender al sufrimiento de los demás, eso es ser cristiano.

Marina Ferreira dijo...

libertad para pensar, sentir, actuar y hablar; es lo que necesitamos las mujeres, y es un pena que solo los varones gocen de éste derecho.