--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

miércoles, 15 de julio de 2015

Al que no le importa la verdad (con el único método objetivo que hay para conseguirla: la razón), ¿qué le puede ya importar?
Sí, a sin alma, toda su vida consiste en trabajar para una falsedad de fondo, en representar un gran montaje inhumano o destructivo.
Pero les da igual, ya tienen la capacidad para imponer y utilizar las imposiciones, que es lo que esperaban por... RENTABILIDAD DEL MAL

2 comentarios:

José Repiso dijo...

Todos deciden; pero los que poseen poderes fácticos y los gobernantes deciden los recursos públicos y las limitaciones de las libertades sociales. Por eso, son los que proporcionalmente pueden hacer en realidad más daño.

Y, para decidir, claro, hacen falta razones o verdades fundadas en la realidad, no las incontables mentiras demostradas que utilizan. También, no se puede ir con el cuento de que, como todo ser humano, cometen errores y hay así que resaltarles lo bueno que hacen; porque todos los gobernantes tuvieron aciertos, ¡todos!, pero hay que señalarles sobremanera los desaciertos -lo grave-, precisamente para que no vuelvan a ocurrir, para evitarlos.

El ser humano tiene ya el bien social como un deber constante; pero el grave error nunca ha de quedar inadvertido, para evitarse.

8 de marzo de 2015

José Repiso dijo...

Muchos españoles no saben aún lo que es el bien, pues se creen que es "lo que le han dicho" o "lo que vieron en una peli".

¡No!, el bien es SABER APLICAR UNOS VALORES QUE SE HAN DEMOSTRADO ÉTICOS Y EL SIEMPRE APLICARLOS DIARIAMENTE -es decir, que no se dejen sin aplicar por excusas o pillerías ni un solo segundo-.

Y, claro, al no saber lo que es el bien, ¡vete a saber qué alucinación están aplicando los muy cabezones!

7 de marzo de 2014