--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

miércoles, 4 de febrero de 2015

Un mal concepto ("la mujer debe servir a la familia", "es necesaria la guerra mundial para dignificar a nuestro dios", etc.) o un concepto irracional o sublimado en conveniencia parcial produce y fortalece todos los grandes intereses retorcidos y manipuladores de una sociedad. Así es, por eso tal concepto puede destruir mucho o todo si los demás lo apoyan; en claro, hace más daño que muchas otras crueldades.
Y son los intelectuales, los escritores principalmente, ellos, los que hacen este error siempre; porque son criaderos de subjetividades y del siempre -en mediación de subjetividad astuta o de no realidadmal valorar. Los conceptos, dejados en manos de intelectuales interesados, son instrumentos de destrucción de todo el bien alcanzado (o racionalidad)  conseguido en cientos de años.

3 comentarios:

José Repiso dijo...

Mueven "la crueldad EN GRUPO".

Por eso es la mayor destrucción que se hace en socieedad.

José Repiso dijo...

La "yihad" (esfuerzo, ayuda, llamada, lucha... en el camino de Dios) es un tipo de esta instrumentalización;

o la "homosexualidad" que la instrumentalizan hacia lo no aceptable, por rollos interesados...


es decir, tal instrumentalización es el darle a todas cosas reales una conceptualización facilona, interesada, rentable -creando explotación-, anestesiadora -infravalorando realidad- o estúpida -creando fanatismo-.

Y eso solo lo hacen los intelectuales que eso lo cuelan en la sociedad por un puente infalible de cultura-confianza-"conocimiento", los demás nunca pueden.

Pero ellos, casi un cien de las veces, lo necesitan hacer para conseguir lo que consiguen y ser lo que son.

José Repiso dijo...

El juego limpio es muy difícil, no llega a dar dos pasos y es... aplastado, exterminado.

Ya gana cuando los HdP -ya hartos de servirse de lo que no les corresponde- han desaparecido físicamente (han muerto o los ha reclamado el diablo) y eso deja que el juego limpio se cuele por las grietas en donde ya no está sus líneas descerebradas.