--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

miércoles, 25 de junio de 2014

No hay en España siquiera un mal (sinrazón) que ya no se haya vendido como bueno sin éxito.Y la mentira no puede tener más facilidad
Así es, por perversos y ciegos intelectuales, el mal tiene la protección cultural y la felicidad segura -algo que ningún terrorista o monstruo o desalmado ser vivo consiguió jamás- .
Sólo es válido lo que corrige todo (la razón); y lo demás no corrige ni clarifica en camino nada, sino paso a paso... lo destruye todo.

3 comentarios:

José Repiso Moyano dijo...

Siempre voy a lo mismo:
No hay ética, no hay vergüenza, ni honestidad, ni civismo, ni humanidad, ni decencia..., ¡nada de eso!, si se esquiva al esfuerzo constructivo o el de la razón, sí, si se esquiva la dignidad del que juega limpísimo CON UNAS ÚNICAS REGLAS -no con miles que hay irracionales-, cara a cara y frente a todo.

Si se esquiva el camino, pues no hay camino. Si se esquiva la luz, pues creas todas las injusticias o todos los mecanismos de injusticias -sin luz-

José Repiso Moyano dijo...

Los medios ponen de héroes a mediáticos y a rentabilizadores de la charlatanería del confundir destructor, eso está claro; los intelectuales españoles que obedecen a lo establecido -o a sus modas sobre lo que domina o suena mucho- ponen como héroes a maltratadores de animales, a vulgares mediocres de Gran Hermano y compañía. Y la casa sin barrer, con toda la mierda encima. --- La razón, las libertades o el progreso sólo han sido dadas por personas muy concretas; así es, la verdad no la descubre una masa, sino una persona que rompió con lo establecido en masa y en mentiras. Que la Tierra se movía alrededor del Sol no lo descubrió los medios ni las masas, sino Galileo a través sólo de su valor y de su inteligencia, sin trucos y sin verborreas de intereses y de poder.
22 de agosto de 2013

José Repiso Moyano dijo...

Los intelec-nazis españoles no saben valorar absolutamente nada y es ése el instrumento con el que se destruye absolutamente todo. Es peor que el terrorismo, que no todo lo destruye (valores, etc).


22 febrero de 2013