--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

lunes, 2 de junio de 2014

Hablan en difícil porque no tienen nada que decir(enlace) Malas ideas=mal proyecto o inutilidad=mala distribución o derroche=manipulación de tales poderosos del derroche para eso inculcarlo como bueno=hambre y nuevamente malas ideas.
En España, los HdP siempre ganan, manipulando, confundiendo, impidiendo hechos justos y valores: ¡EXTERMINANDO!

1 comentario:

José Repiso dijo...

La mayoría de la sociedad -enmarcada en intereses creados sólo particularmente- SÓLO AYUDA a lo que es halagador para tal favor, a lo que es charlatán pero defiende tal obsesión ideológica, al peloteo que alimenta tal egocentrismo, al escaparate o a la imagen que se negocia bien e impresiona para dominar a los demás, al que luce con dinero y con mucho poder y pedantería de clase, a ese que lo justifica todo con una seducción de mucha promesa y de mucho compañerismo interesado, al toma y daca, al sinvergüenza, al engaño en definitiva.
Ahora mismo, si viviera, a Machado nadie le ayudaría; ni a cualquier otro que no presente eso. Ya significaría -en trabajo honrado, en incomodidad y en no negocio- reconocer con... valores, ser limpio; o sea, tener que limpiar -muy activamente- toda esa mierda que se ha acumulado en el alma.

17 de julio de 2010, 3:49
José Repiso dijo...
El deber de mi coherencia racional -y ética- no es el tener en consideración las simpatías o las antipatías de M. Bunge, sino -por su dignidad, por la dignidad de sus esfuerzos racionales- el reconocer si tiene o no razón, eso es, si ofrece "buenas" -o irrebatibles- argumentaciones para tenerla.
Lo demás ya no me importa -en esos laberintos de ávida "locura" no me meto-, si gusta o deja de gustar a unos o a otros, o si algunos "acomodados a lo establecido o a sus intereses" se sienten ofendidos por él -porque eso es total subjetividad o sugestión-.
Lo que sí, claro, apruebo e importa es que M. Bunge tiene razón en bastante de lo que dice y, además, lo dice valientemente; puesto que defiende lo imparcial de las reglas racionales por encima de las interesadas de tal o cual conveniencia o, para comprenderlo mejor, del "todo vale o puede valer" de lo arbitrario.

Otra cosa: Que M. Bunge tenga detractores "por un bien común" es muy buena señal, en cuanto que indica que -de verdad- se ha enfrentado a sinrazones y a defensores de ellas activamente, no que ha estado rascándose la barriga de lo cómodo -y del no riesgo- como otros.

18 de julio de 2010, 11:11
José Repiso dijo...
Se impone ahora -y con toda la ayuda de las licencias antiéticas- el "dos y dos son cinco" y, como TOTALMENTE impiden la razón o la contraargumentación o lo contrario o la demostración, pues impuestamente tras eso montan todas sus buenas imágenes o todos sus buenismos, siempre a partir de ahí.
Nunca la gran mentira tuvo más intolerancia e imposición.

22 de julio de 2010,