--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

martes, 17 de diciembre de 2013

ESQUIVAR LA VERDAD (maltratarla o aniquilarla):

Los que tienen las grandes responsabilidades esquivan la verdad y, luego -con lo significa eso de total crueldad-, exigen respeto, obediencia o lo que miserablemente les conviene.
Se esquiva la verdad mediante:
- utilizando de fondo un "todo vale" -por una finalidad interesada- con mucha hipocresía y buenismo demagógico,
- haciendo conducir todo -cualquier verdad- hacia lo que él cree verdad religiosa, económica o ideológica -con lo que aniquila de raíz la racionalidad y todas las verdades-,
- utilizando todos los recursos de censura -el no dejar espacio a la racionalidad- para que prevalezca su montaje de poder,
- alimentar las confusiones para que lo poco que él añada de seudoclaridad  tenga un valor -es un modo de imposición-.

3 comentarios:

José Repiso dijo...

Los primeros que hablaban de respeto -y a veces las veinticuatro horas del día- eran los nazis, los franquistas, etc. Por eso es tan fácil, no hay corrupto y sinvergüenza que no esté todo el día hablando de él, pero a sinrazón total y a injusticia total al mismo tiempo.
Eso huele a podrido.

José Repiso dijo...

A un poderoso jamás lo puedes esquivar, a una institución poderosa tampoco, a todos los que imponen tampoco, a lo mediático que se te mete hasta en la sopa tampoco, a cualquier mentira tampoco, a los que tienen dinero tampoco, a cómo se hacen todas las pillerías de corrupción tampoco; pero a la verdad sí, es facilísima de esquivar, y es facilísima de pisotear con tu misma mierda.

Anónimo dijo...

josé.

no existió un dictador que no exigiera respeto siempre, pero respeto y sinrazón jamás son compatibles