--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

jueves, 31 de enero de 2013

LOS TRUCOS DEL CORRUPTO:
-  Negar los hechos y sus evidencias.
-  Silenciar -con un sentirse ofendido o molesto- a los que hablan de los hechos corruptos, o el pedir que "la gente no hable", atemorizarla con denuncias o querellas.
-  El restar importancia o el aparentar que no se siente preocupado sobre el asunto.
-  El sentirse inocente a través del conseguir la inocencia legal pero nunca afrontar si tiene ya inocencia moral o ética.
-  Dar a entender a todos que está siendo duramente perseguido o es víctima de un complot.
-  Protegerse mucho por la mediación y por los recursos del poder en el cual está incluido -corporativismo-.

2 comentarios:

José Repiso dijo...

De las incontables corrupciones EVIDENTES que se han realizado en España, todas han salido impunes.

Sencillamente porque todos los subterfugios legales se utilizan pillamente, o sea, las pruebas evidentes de responsabilidad no se tienen en cuenta, sino una artificiosa intencionalidad -que no tiene nada que ver, pero se sobreconsidera-.

Más claro, existen los hechos corruptos que corresponden directamente a responsables, pero esos responsables hacen entender con pillería -o con aun más corrupción- que están desligados de su responsabilidad misma.

José Repiso dijo...

Hay algunos intrépidos estúpidos de daño sin fin que siguen en lo mismo.

Sí, pues hay cientos de cosas muy importantes y aparentemente imprescindibles.

Claro, HAY MUCHAS DEFENSAS: hay que defender a la familia, hay que defender a las instituciones, hay que defender a la vida, hay que defender a la naturaleza, hay que defender a la verdad, hay que defender a la patria, hay que defender a la arquitectura, hay que defender a la política, hay que defender a la policía, y un largo etcétera o cientos.

Pero, ¿cuáles de ellas son las prioritarias?

Pues eso es la sensatez o eso es la inteligencia ética.

Bien, para saber cuáles son las prioritarias se debe pensar quiénes no las utilizaría un desalmado o un dictador; y ésas que no, pues serían las prioritarias, puesto que serían las contraproducentes a su mal mismo.

Veamos, el dictador siempre diría que las prioritarias son: la patria, las instituciones, la obediencia a la imagen de él y el país.

Pero un fondo desalmado nunca diría que son los derechos humanos, la vida y la naturaleza, la protección de la verdad -para actuar conforme a la realidad- o los valores éticos.

Pues, ya está, estas son precisamente las defensas prioritarias, las que nunca haría el fondo desalmado o cruel o injusto -¡solo las haría irrebatiblemente el bien!-.