--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

domingo, 13 de enero de 2013

EN LA SOCIEDAD HAY DOS COSAS QUE SE GENERAN:

Lo que engaña (manipula, distorsiona, confunde, enturbia, maquilla, etc.), y se hace a través del elogio gratuito -que excluye la crítica o el análisis crítico-, de la simpatía mediática -que excluye rigor informativo y autocrítica-, del silencio -que tapa verdades-, de la sobreprotección -que discrimina al que puede rebatir-, etc.

- Lo que no engaña (porque únicamente se protege de la razón -con los esfuerzos que conlleva-, no de imagen, no de líneas, no de instituciones, no de intereses, no de costumbres, no del qué dirán, no de grupos de poder, no de mediación y no de gustos).
Cuanto más gane lo primero, la base de la realidad -lo que hay- más pierde; la libertad, la justicia, la tolerancia, la dignidad, etc., pierden.

3 comentarios:

José Repiso dijo...

Y todos tienen en ello, como seres humanos -como integrantes de la misma sociedad o mundo social-, una responsabilidad de fondo igual. De cada uno depende ese generarse o no generarse una u otra cosa.

Hay no hay otro camino, no hay trucos ni privilegios, no hay un dar las espaldas o mirar hacia otro lado, no hay excusas, no hay astucias ni... nada.

José Repiso dijo...

La patria ¿de quién es?; la familia ¿de quién es?; la sociedad ¿de quién es?; la educación ¿de quién es?

Hay cosas que en objetividad puedes decir que son tuyas; tus brazos, tus pies, tu camino, tu hogar...; pero hay cosas sociales en donde, para todos y en dogma, tú NO PUEDES IMPONER NADA ni presionar a los poderes para que se haga tu imposición.

Piensa, en responsabilidad, que si quieres ofrecer en libertad un concepto de sociedad, de educación... ha siempre de ayudar, dignificar y no discriminar a nadie.
Eso es justamente responsabilidad con razón o con sensatez.

José Repiso dijo...

Hay millones de personas que desean ser protegidas, y no por caprichos de imagen ni porque quieran ser instrumentos o clientelistas de instituciones cada vez más alejadas de la realidad, pero no son ni atendidas frente a otras muchas engrandecidas y sobreprotegidas.

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SI NO HACES NADA POR LA VERDAD, NO HACES NADA POR EL MUNDO.

Si libertad es el poder de escoger -de cambiar o de renovarte a lo que te van dando las circunstancias y la vida-, algunos o muchos ESCOGEN UNA PARTE únicamente -en obsesión fija- de la verdad; por ejemplo, no escogen la manzana entera, sino una parte de la manzana en astuta conveniencia, y hablan luego que saben la verdad de la manzana.

Por igual -alineados, cerrados a la razón, interesados, fanáticos, llevados por las fijas costumbres y por los hilos de cualquier poder-, ESCOGEN de cada realidad una parte -para utilizarla a su favor en manipulación- únicamente, y luego dicen que saben la parte entera de la verdad. ¡No!, van e irán a verdades a medias -a trozos- o incompletas -en deformidad-, que no forman nunca una coherencia de verdad.
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¿QUÉ ES RESPONSABILIDAD?

Responsabilidad es asumir las consecuencias de tus propios errores y procurar no tener errores -sinrazones- porque no tengan consecuencias.

(Eso es la responsabilidad porque algunos la consideran un responder uniforme o simpático o partidario o armónico o de callarse o de favorecer a lo que ellos aman).

No, ser responsable no conlleva renunciar a alguno de tus derechos o de tus libertades: el de expresión, el de manifestarte, el de disentir -o no amar la religión o la patria como ellos la aman-, etc.

Por eso, el manifestarte o el disentir no tiene nada que ver con la irresponsabilidad.

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Cuando se dice certeramente "no debes cambiar, sé tú mismo", se refiere a tu condición natural que no tienes por qué reprimirla o esconderla (ser mujer, ser homosexual, ser pasional, ser sensible, ser sencillo, ser emotivo, etc.).

Por el contrario, todo lo demás DEBE CAMBIAR en la medida que lo exigen las nuevas necesidades de la vida, de los recursos o de todo el entorno. Todo debe cambiar y no permanecer inmóvil beneficiando una sociedad retrógada en moverse adecuadamente y causante, por ello, de injusticias.
Nada hay en el entorno que no cambie; entonces, ¿por qué hay obsesivos que, en negacionismo de tal verdad, se oponen a cambiar? y, en consecuencia, utilizan todos sus recursos para influir o ponerles palos en las ruedas a lo que es la sociedad que se mueve.