--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

viernes, 23 de agosto de 2019

LO QUE NO PUEDE EVITAR LA VERDAD SOBRE ELLA MISMA:

 1)  Ser acusatoria.  La verdad, para ser realidad, se ve obligada a decir siempre causas y causantes de las cosas.  Si no, no sería verdad.

2)  Parecer resentimiento. La verdad es insistente o reincidente sobre cualquier resistencia de personas que la rechazan o la niegan. Por eso siempre está a vueltas sobre lo mismo que es polémico o que "hiere" o que molesta. Eso siempre parece puro resentimiento, pero no lo es.

3)  Levantar ampollas o desarrollar intolerancia a los que han estado aislados de ella. Sí, los que han vivido contra ella o sin ella, por impulso egocéntrico, ¡ya no la aceptan!, y así dictan siempre (con tantos recursos de poder e influencias que inmoralmente tienen) un impedirla atroz a todas horas.
A partir de ahí se desarrollan siempre unos AYUDANTES DEL VETAR A LA VERDAD, porque les hiere, les molesta, les estropea negocios o recibir más premios literarios, etc. Pero, en realidad, vetar a la verdad (o a quien la muestra racionalmente) es el mismo mal.

4 comentarios:

José Repiso dijo...

LOS AYUDANTES DEL VETAR A LA VERDAD
nunca jamás de los jamases
reconocerán ser ayudantes del vetar a la verdad.
Ellos se guisan una serie de seudosabidurías que desarrollan (para intoxicar a la sociedad y pudrirla) como si nada o por sus intereses, y ellos se lo comen tal guiso en total corrupción, sí, tras pisotear realmente a la pobre ética.

José Repiso dijo...

Consentir un VETAR A LA VERDAD
es el mismísimo MAL.

Como también consentir el error-mal que hace tu amigo
es el mal mismo.

Consentir el error-mal que hace tu pueblo
es el mal mismo.

Consentir el error-mal que hace tu país
es el mal mismo.

EL BIEN NO PUEDE BENEFICIAR A UN MAL
Y PRETENDER SEGUIR SIENDO BIEN,¡no!,
ya que se engaña así al bien mismo o es corrupción ética.

José Repiso dijo...

Siempre le digo a cada ser humano: Si no priorizas ético-racionalmente todo, tú bien (el que tengas) métetelo por el culo, y ¡ya! ¿Qué significa esto? Pues un basta total, un "no vale tanta mentira", un "no vale tanto truco para eludir la esencia del hacer bien" y un "no es suficiente el que tú hagas algún bien muy exhibido, el cual usas como tapadera-excusa para tener el esencial bien sin hacer aún por ti". Además, todo es mentira si se elude la razón hecha de coherente razón, sí; puesto que todo el la sociedad va a enturbiar, a engañar, a sacar excusas, a inventar seudobienes muy solemnes y maravillosos pero, en esencia, son mierda o el mal mismo. ¿Cuántas veces por millones de personas se ha prometido ya que hay que proteger a los bosques?; sí, pero, la realidad dice que se queman más. ¿Es que queréis poner por tonta a la Verdad o a Dios? ¡Basta! ¡BASTA!

José Repiso dijo...

En la vida, cualquier percepción tuya en irresponsabilidad la puedes dejar al dominio de las sinrazones; pero, si tu voluntad no quiere, pues ¡no quiere!, y no la dejas al servicio de las sinrazones ni en un pelo, claro, en tanto que tú eres el dueño de tu voluntad, ya sea de querer o de no querer meterte en una aceptación por tu complicidad de un mal.
El Bien no se crea del aire o de la Luna o de dibujitos en el aire o de tener formas-adornos, sino se exige; por eso la Biblia es un tratado de exigencias de bien, también el Corán es un tratado de exigencias de bien o cualquier camino correcto. Pero por desgracia hay un mito o una infinita falsedad que impone que tal exigir se ha de hacer únicamente a las competencias que mandan o a las autoridades, y esto es falsedad pura; ya que el Bien o lo correcto se ha de exigir a todos, ¡a todos! y siempre. Exacto, el BIEN o la racionalidad se exigen, a ése, a aquél, a ti donde estés, a un pueblo, a un país entero o al mundo incluso. Y constantemente, lo mismo que yo siempre estoy exigiendo que mi calle no me lo ensuciéis, que mis alimentos no me los contaminéis y que mi Naturaleza no me la matéis. Y así voy ¡a por todas!, ¡por decente imperativo ético!