--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

jueves, 18 de agosto de 2016

Cuando no se tolera ni se protege la razón -probándose que es razón- todo es mentira y desarrollo de la crueldad, sí, y quienes imponen tal intolerancia y desprotección a la razón (o al bien, ya que el bien ha de ampararse o avalarse por reglas imparciales, o sea, por las racionales, y nunca por las demás que son de conveniencia, manipuladoras o arbitrarias) no tienen ética, ni alma (al ceder sus principios esenciales) ni vergüenza (al huir de la ejemplaridad) ni voz válida (al servir solo al procedimiento de la mentira)
Un árbol jamás es intolerante con la tierra y ni siquiera se le ocurre a él desproteger a la misma tierra; a los seres humanos, por desequilibrantes sentidos sociales,  sí.
Todo  poder, que realiza o determina crueldad, asimismo utiliza gran parte de sus recursos en  instalar y potenciar unos sobreprotegidos mecanismos de valoración (irracionalpara que los que lo poseen siempre queden como buenos.
Por lo que intentan primero impedir el acceso a la verdad -censuras y a distracciones- y, en su puesto, mucho acceso a una fortaleza de fundaciones, de medios de manipulación, de condecoraciones y premios, de estímulos a quienes les halaguenbien y de castigos a quienes no, de comodidades, de compra de influencias, etc. para que sus objetivos sean inesquivables.

2 comentarios:

José Repiso dijo...

La sociedad nunca te demostró a contrapoder una sinrazón ni te aclaró nada, sino solo unas personas no obedientes ni amoldadas a lo establecido -que está fijado en sinrazones-, no corruptas -o sea que no sirven a líneas de sinrazón- a las que tú maltratas fría y diariamente.

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Todos deciden; pero los que poseen poderes fácticos y los gobernantes deciden los recursos públicos y las limitaciones de las libertades sociales. Por eso, son los que proporcionalmente pueden hacer en realidad más daño.

Y, para decidir, claro, hacen falta razones o verdades fundadas en la realidad, no las incontables mentiras demostradas que utilizan. También, no se puede ir con el cuento de que, como todo ser humano, cometen errores y hay así que resaltarles lo bueno que hacen; porque todos los gobernantes tuvieron aciertos, ¡todos!, pero hay que señalarles sobremanera los desaciertos -lo grave-, precisamente para que no vuelvan a ocurrir, para evitarlos.

El ser humano tiene ya el bien social como un deber constante; pero el grave error nunca ha de quedar inadvertido, escondido, para evitarse.

Sí, si Stalin tuvo el acierto de vencer a los nazis, no tengo por qué hablar de tal acierto al lado de tantos crímenes escondiéndose que cometió; es como reconocerle el bien a Judas (que muy por seguro hizo mucho antes de traicionarlo todo).

8 de marzo de 2014

José Repiso dijo...

Nunca, infinitamente nunca he recibido ni un sólo beneficio de España (siendo la única persona del mundo y de toda historia en cargar con ese "respeto"),además de no beneficiarme NUNCA, me ha pisoteado todos mis derechos. No me han dejado "realizarme" ni en una parte de un millón; y ni siquiera "vivir" una parte al menos de un millón. Una vida es su realización como vida, solo. Algunos grandísimos HdP españoles dicen que existe respeto y ¿qué saben ellos de respeto siendo sólo HdP?; con respecto a ellos, cualquier asesino siempre entiende el respeto mejor.

Nunca "me he sentido" español, ni de un grupo político, ni de una religión, etc.; lo único que he deseado con todo el alma es sentirme dignificada persona y ni siquiera eso es posible donde nunca la razón, ni la ética, ni la vergüenza han sido válidos.
Como he dicho a infinita verdad, he sido, de una forma totalmente absoluta, la persona que más ayuda he necesitado; pues bien, no solo a toda crueldad no he sido ayudado jamás, sino que SE ME HA QUITADO lo que la naturaleza me ha dado y el vivir digno -y establecido en los Derechos Humanos- en cada segundo de mi vida. Nunca permitiría a España integrado en la convención de los Derechos Humanos, ese es mi único deseo.
Aclaraciones para nazis:
- Toda mi obra publicada en España ESTÁ sufragada por mí.
- Con respecto a lo que he escrito, en España no tengo apenas obra publicada; y casi nada he podido escribir estando pisoteado.
- Así es, de todo lo que TENÍA QUE ESCRIBIR O DECIR, en España no me han permitido nada.
- De todas las migajas de pan que me me comido, en España no ha existido en ellas una ayuda de España.- Nunca España me ha ayudado de ninguna manera, a permitir o a TOLERAR un segundo de mi existencia.
- En España, NUNCA me ha sido válida ni la palabra ni la razón en toda mi vida (si la razón no es válida para un ser humano, por lo tanto existe esa invalidez absoluta de la razón -para un ser humano- ya en España).
- Si cualquier persona -hasta uno que se muere de hambre o hasta el que está en un campo de exterminio-, tiene -aún así- siempre miles de beneficios de su país desde que nace, por mi parte aún no tengo uno, ni un átomo de deseo cumplido, ni un esfuerzo dignificado, nada, ni un derecho en mí aplicado, ni un segundo he sido feliz, ni un segundo sin recibir daños, etc.
- Yo me he presentado a concursos públicos literarios -que se hacen públicos o indiscriminatorios al mundo- donde bajo plica considerando que un paria, un negro, un esclavo, un asesino, etc. se presentan o pueden presentarse (bajo plica); por lo tanto, ha ganado mi plica en ciertos concursos. Es decir, a mí expresamente NUNCA -infinitamente nunca- ha habido una mínima consideración, o respeto, o piedad, o humanidad, o dignidad -aunque fuese un asesino, en tanto que éste es también un ser humano-. Pero, si me he presentado a concursos -y precisamente españoles- es sólo para recuperar un uno por ciento de lo que me han robado, o hecho gastar con las extorsiones totalmente intolerantes que he recibido.
- España no me ha permitido decir lo que tengo que decir aun ni fuera de España, algo paradójico, ¡ultranazismo paradójico!-. Toda persona esté donde esté, pero que su dignidad la tiene exterminada, tiene derecho a TODO, ¡basta de un nazismo que encima exige tal o cual regla, cuando seexige al que ya se le ha concecido algo o se le ha considerado al menos como un ser humano más con respeto a todos.
Jamás ni un solo español me ha permitido nada -pero me lo ha impedido todo-
Cualquier nazi me ha permitido más mis derechos -y todo- que España.
Yo tengo que agradecer a España lo mismo que los judíos a Hitler. Hablan y hablan a miles de mentiras; pues, la mujer que más haya sido maltratada en España, ésa, ha tenido más ventajas, más dignidad y más protección que yo. El más despreciado o desprotegido que haya recibido menos de España, ése, ha recibido ya mucho más que yo (con pruebas, claro, nunca digo algo que no puedo demostrar ni nunca nadie me demostrará lo contrario).

16 de octubre de 2008