--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

domingo, 10 de junio de 2012

Son MEDIDAS totalmente INEFICACES en el conjunto global; pero son las únicas que convienen EN PROTECCIONISMO a los mismos que, inútilmente, mandan -sí, son las rentables para ellos, que las han de imponer "a graves consecuencias"-: Pensad que hay -depravadamente- inteligencias rentables, culturas rentables, poéticas rentables, etc., y son las que, sin alma, se imponen en artificio y en egoconveniencia sin más.

3 comentarios:

José Repiso dijo...

La gente, por diversas causas, elige a mentirosos -¿qué poderoso no se ha demostrado ya que no miente?- y a imcompetentes que no tienen capacidad para saber de la realidad ni para usar las reglas racionales -que, en evidencia, nunca respetan- para organizar algo decentemente, que es lo que se merecen al fin los serios problemas de este mundo.

Pero la ley del PROTECCIONISMO de lo ineficaz manda; y todos la ayudan en un fariseísmo implacabla contra lo bien hecho.
La mierda gana porque... la hacen ganar.

José Repiso dijo...

Si tú solo limpias tu casa, eso lo has decidido tú en organización "autónoma" sin que intervenga nadie más; en cambio, si no la limpias o no la decides limpiar tú solo, ya INTERVENDRÁ el ayuntamiento o Asuntos Sociales de la Comunidad por motivos públicos de sanidad. Está claro, aquí sí hay una INTERVENCIÓN.

O hay un rescate, porque actúan segundas personas para salvarte o librarte de un gran riesgo o peligro.
En claro, si tú solo eres capaz de afrontar tus riesgos, nadie te rescatará; pero si ya te ayuda decididamente alguien, pues ya -con eso- te rescata.

Lo que ocurre es que en algunos sitios el confundir y la pillería -del lenguaje hecho a su medida- está de moda.
Si mean sobre tu pie, tienen la licencia de solo decir que "está lloviendo", para cobardemente... no afrontar lo real y por hacerlo todo mentiras.

José Repiso dijo...

Si valoras -y atiendes y proteges- más al que dice que dos y dos son tres (una mentira) eres objetivamente un perverso.

Si uno dice que los judíos son inferiores a la raza Aria (una mentira) y otro demostrándolo que no; y, ante eso, tú defiendes al primero pisoteando o ninguneando al segundo, pues mucho tienes que desear como persona.

¿Cómo es posible que funcione la razón o la coherencia en el mundo si tú ya aplastas diariamente al que la demuestra?, ¿como puedes exigir construcción con tu destrucción en hechos diaria?

Pues todo es así; pero, ¡no!, siguen y siguen... ¡con lo mismo!