--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

lunes, 20 de junio de 2011

Una manifestación pública es lo más sagrado que hay en una democracia -pues es la libertad de expresión pública o la democracia real, la realización demostrada del "vivir democrático"-; sin embargo, en España, se han desacreditado -despreciado- por intolerantes o por reaccionarios -o por odiar a los débiles que gritan- todo tipo de manifestaciones: la laboral de los sindicatos, la de los estudiantes, y ahora ésta... ¿Es que sólo deben practicar la democracia los poderosos medios de comunicación, siendo la mayoría propiedad de ricos o de traficantes de privilegios?

1 comentario:

José Repiso dijo...

MAYO DE 2011

Así como el amor o el respeto no están sujetos a las leyes, cualquier principio ético no lo está en pro de la libertad y de la realización -autodeterminación- del ser humano.

La ley debe ocuparse de lo que es ley, pero no de otra cosa. Luego el amor no es ni legal ni ilegal, la indignación no es legal ni ilegal, y la libertad de expresión asimismo no es ni legal ni ilegal.

Y ninguna ley puede prohibir ni el amor, ni la indignación ni la libertad de expresión, como ejemplos.

19 de mayo de 2011 12:30


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José Repiso dijo...
El desconsuelo de millones de personas TIENE CAUSA (y ¿crees que se lo merecen?, ¿te importa como responsabilidad humana o como fruto tuyo de lo que demuestras éticamente?).

RE: Al débil siempre se le destruye o se le puede destruir... todo; al fuerte o al poderoso, por el contrario no, pues tiene poder para imponer la sinrazón si quiere, o el abuso de autoridad si quiere, o la mentira si quiere o el utilizar los medios comunicativos -por influencias- para manipular si quiere o el no reconocer nada si quiere.

23 de mayo de 2011 10:00