--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

viernes, 24 de junio de 2011

Justificando siempre lo injustificable (premeditación), con ninguna razón (necedad), con la conclusión ya dada antes de que empiecen a argumentar (paranoia), con un exterminar la contraargumentación (intolerancia e imposición), con ventajismo clasista o grupal (discriminación), con una usurpación de los medios públicos y con una banalidad en pedantería total, SE CREEN que tienen razón.
Pero, para tener razón hay que DEMOSTRAR únicamente; y demostrar es presentar argumentos coherentes entre sí, abiertos y tolerantes (jamás que no permitan la contraargumentación y ni siquiera la ninguneen), claros (sin alguna confusión) y que no estén rebatidos en algo (un argumento ya está rebatido cuando tiene algún "porque sí" o confusión o contradicción, por lo que no tiene conclusión coherente).
Aunque, en el fondo, el "empiece" o la base racional no existe nunca o deja de existir si no se deja demostrar: o eludiendo las contraargumentaciones de quien sea: o reconociendo por conveniencia o cerrazón, es decir, por exclusión no reconociendo lo que demuestra otro.

3 comentarios:

jon gallego osorio dijo...

el periodismo es una de las profesiones más peligrosas de la actualidad y la más vendida también; se adaptan muy fácil al modo de pensar político de turno.

José Repiso dijo...

Sí, Jon, y son dictadores de la información (ésa que alimenta o forma a tus hijos como seres humanos); existe un programa de radio de bestias sin remedio -porque demuestran el odio y el destruir muy bien con sutiles tácticas- que constantemente se ríen del mal ajeno, de uno o de otro, incluso de las víctimas de un lado de la Guerra Civil.
Yo nunca me he reído del mal ajeno y aún menos si son muertes, torturas, etc.
Verdaderamente, Jon, en este injusto país -porque lo han hecho así ellos sin apenas algo de ética-, se practica mucho el cainismo y el continuo burlarse del mal ajeno.
Abrazos

José Repiso dijo...

En la sociedad, se construye y se destruye; en la vida, se construye y se destruye; y porque sigan los valores éticos, se construye y se destruye.
Pues la prueba infalible de que se construye es que se APORTA racionalidad y soluciones, ejemplaridad y desobediencia -denuncia- a las injusticias.

Sí, Jesucristo, Gandhi, etc. lo hacían, pero ¿con amabilidad los ayudariáis? No casi seguro, ya que es muy incómodo salirse del "silencio cómplice de los corderos" y el bien sin influencias -sin poder- a lo miserable no se reconoce.

Existe un "odio subconsciente" de no ayudar a lo que no es poder (gusta arrimarse a los grandes aunque sean corruptos, a los imponentes con violencia de injusticia -la peor-, a los influyentes, a los demagogos porque son reflejo de los que los escuchan, a los guaperas, a los de buena raza, etc.)


... ¿Quién se arrimaba antes a los muchachos con Sida, podridos de recibir rechazo y desafecto?, ¿QUIÉN?, que se atreva a decirlo alguno.