--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

domingo, 15 de septiembre de 2019

Lo que únicamente (en el contexto de la objetividad) puede probar si alguien hace algún bien o no lo hace es su VALORACIÓN, con la cual rectifica o racionaliza todos sus hechos.
Así es, valorar no en función de modas, caprichos, presiones, alineaciones, costumbres, conveniencias, corporaciones, poderes o de valoraciones preestablecidas o de retóricas (aunque se quieran vestir de presuntas "buenas intenciones", éstas son idolatraciones que siempre hacen pasar el mal por bien con mucho autoconvencimiento y engaño) sino de tal como es la realidad y de lo que ésta requiere racionalmente,  es la ética o el bien.
El ERROR siempre ha conseguido legalidad y costumbre (y colársela a todos)
Un mal valorar es tan peor mal como todos los males juntos, pues anula al bien (al menos cualquier mal tiene un camino, pero un mal valorar anula cualquier orientación:   es oscuridad).
Así es, en cuanto tú no valores a la razón como la razón, sino como otra cosa (y vete a saber lo que se lía ahí de anulación), ya todo por seguro es mal en ti aunque lo pongas muy bonito todo o pillees con unos seductores adornos perfectos. O en cuanto tú no valores a la Tierra como la Tierra, sino como otra cosa (conveniente para ti), ya todo es mal en ti aunque lo pongas muy bonito o pilleado todo.

2 comentarios:

José Repiso dijo...

Si tú amaras de verdad a la razón (o al bien), pues jamás permitirías que el que demuestra razón quedara desprotegido, eso, en claro !jamás!

El evitar o el torturar a la verdad-razón (o al que la demuestra) es el mal per se (o el objetivo del diablo practicado). Lo que tú haces escudándote con miles de bla-blas miserables o con todos los poderes.
Porque por mucho tinglado, lío o enredamiento de intereses creados de poder, sí, por mucho rollo de conveniencias de los que tienen las mentes absorbidas por la indecente sinrazón-mentira, sí, por mucha ornamentación de los que quieren establecer lo antiético no más que a base de más pilla ornamentación y mediación, la decencia de una ética no puede resignarse a eso, ni nada ético puede resignarse a eso por mucho cuento que tengan de mentiras-ornamentación o formalismos de lo que tapa-deforma-engaña. ¡Así es de claro!

La sinrazón funciona siempre como excusa para seguir como sinrazón o como obstáculo para evitar la razón-ética.
Los que trabajan para la mentira-sinrazón (y a veces no lo saben o no se responsabilizan en saberlo) siempre quieren, a rollos, a positivismos (que salvan egos ante todo) o a conceptos abstractos que manipulan o que excusan sus rollos en demostrable sinrazón, obstaculizar el camino de la sensatez-verdad.

José Repiso dijo...

LOS PODEROSOS PIENSAN A MENTALIDAD DE DINERO: DINERO, DINERO Y DINERO PORQUE TODO SE ARREGLE, ¡qué falsedad! El que se esfuerza, ama y defiende la VERDAD suele ser apaleado ¡hasta por el aire! Sí, nadie me ha ayudado jamás a no ser apaleado, ¡ya asco da el asco de que eso sea así!! Defendiendo una evidencia o una razón incontrovertible, demasiadas veces me he quedado absolutamente solo, solo y nada más que solo, solo ante el peligro o ante tanta jauría de apaleos (así como Galileo), ¡y así es!, ¡nadie me ha ayudado infinitamente a nada!
En fin, la sociedad siempre es presa de una ignorancia de fondo (y repugnante) que promueven los mismos sabihondos por todos sitios (que ayudan a lo que se lleva sin más o no molesta a tantos corruptos poderes o ayudan a lo que es rentable hipócritamente, a lo que creen hipócritamente, como a Don Dinero, ¡NUNCA A LA VERDAD!)
LO QUE ME AVALA: http://concursosypremiosjoserepisomoyano.blogspot.com/ José Repiso Moyano