------Tu alma es lo que ayudas, y tu crueldad lo que impides

viernes, 21 de noviembre de 2014

Lo que el actual totalitarismo hace: Adoctrinar  la caridad y el no cuestionamiento de nada ("idiotismo" social, conformismo con verdades mediáticas o nimias) por conseguir fácilmente  la obediencia y la resignación.
La caridad es humillante porque se ejerce de arriba abajo; la solidaridad es horizontal e implica respeto consciente e igualitario.
Entonces la gente llega "inevitablemente" a odiar a la verdad porque, como ya se ha conformado con mentiras o con verdades nimias (perogrulladas mediáticamente intencionadas o verdades a medias), pues ya gana y es premiada siempre la sinrazón.

3 comentarios:

José Repiso dijo...

Ya todo se monta en una base corrupta:
las mentiras por un camino u otro siempre se fortalecen y ganan.
En eso, la inteligencia equilibrada solo puede ser forzada, artificial o falsa o seudointeligencia.
Mucho escaparate en vacuidad, ¡mucho brillo sobre la misma mierda!


Pues ya el que odia a la verdad, ¡ya odia todo lo que sea inteligente o no estúpido!

José Repiso dijo...

El insulto y todo lenguaje que sea gratuito (insensato o sin porqué) lo condeno; pero el insulto a la injusticia y a los injustos, a la tortura y a los torturadores, a la mentira y a los mentirosos, a la corrupción y a los corruptos..... es obligatorio si ya se es ético en su debido deslucir -condena verbal- tales acciones. No cabe jamás una bonitez verbal a lo cruel o a lo antiético, que es... hacerle favores para más inri.


(Además, el insulto es legítima defensa de los pobres; los aristócratas, poderosos, organizadores de guerras, empobrecedores de pueblos y rentabilizadores de injusticias apenas o casi nunca insultan, no, insultan únicamente a la luz, a la ética o a la inteligencia -a lo que ellos llaman "ser educados" como bastantes pitbulls-)

Una sociedad injusta lo primero que crea es el lenguaje idóneo -esquivo e injusto- para justificarse ella como injusta.

José Repiso dijo...

El bien necesita esfuerzos constantes y por eso se harta; en cambio, el mal siempre tiene rentabilidades y por eso nunca se harta. Cómo saber que te decoren la crueldad es misión de todos los crueles hipócritas. Si a cualquier estúpido, ignorante o arrogante se le da poder, ya hay injusticias para mucho tiempo. El amor se trata de que no derrames una gota de sufrimiento más, ni silencies ni ayudes a derramarla 24 de julio de 2013