--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

martes, 23 de julio de 2013

El mundo no se cambia a estupideces, ni a mentiras, ni al "porque sí" o al favoretismo de imagen de todos los programas televisivos, ni a la charlatanería de la vanidad imperante -por la crisis de valores-, no, sino con una madurez al fin de conciencia. Pero no quieren, se progresa un poco y luego lo destruyen todo  -"como un juego de locos"- dejando las mismas injusticias igual.
A todo el que confunde por debilitar a su contrario, le premian porque debilita también a su contrario emocional o ideológico. A juego sucio

1 comentario:

José Repiso dijo...

- Son una "ceremonia de la confusión" de las opiniones, lo mismo opina uno riéndose de todo, que un mentiroso compulsivo, que un descerebrado muy interesado, etc. Pero, para influir y por seguro, la opinión del poder siempre está. ¿Conocéis algún poderoso que no tenga sus narices en los medios de manipulación?

- La censura -QUE ES IMPEDIR Y TAPAR VOCES- se hace de mil formas; pero la más frecuente es no dejarles sus espacios dignos de expresión, menospreciar sus grandes esfuerzos mientras se resaltan los de un cantamañanas que no sabe lo que dice. Es decir, se menosprecia que Galileo diga que la Tierra gira alrededor del Sol y se resalta al mediático que dice una bonita perogrullada que gusta escucharla, por conveniencia de intereses predominantes.
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Una sociedad ÚNICAMENTE ES lo que valora y lo que compensa; si valora sinrazones, pues compensará a cualquier sinrazón.

Si valora el pasotismo y la irresponsabilidad; pues, en todas sus manifestaciones -incluso las artísticas- compensará al pasotismo y a la irresponsabilidad; si valora extremadamente unos intereses, pues compensará a esos "peloteístas" y fanáticos de tales intereses; si valora mucho la imagen, la frivolidad y el "circo mediático", pues -con todos los recursos públicos- compensará a esos... sinvergüenzas, etc.