--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

lunes, 7 de mayo de 2018

Objetivamente la actitud que más hace por el bien es que no le des las espaldas al bien ni lo niegues ni lo debilites, o sea, que tú de una vez por todas seas coherente, decente y valiente para decir y demostrar de qué lado estás, si del bien o del mal, sin desalmado descuido en tu deber ético(y sin estar por encima del bien y del mal).  Pero lo que prueba eso es que no confundas a los demás ni al mundo sobre el bien  ni confundas al mismo bien  cambiándole de cara o de compromiso en los hechos o de palabra de la noche a la mañana (NO CONFUNDAS EL CAMINO). Es decir, no ofrecerle al bien una doble cara con maldad y bondad según convenga o según corra el viento de la ego-rentabilidad, vendiéndose los principios éticos por ello.


Así que, si estás del lado del bien, si es al bien al que sin trampas quieres fortalecer, si estás en determinación de verdad ética de contraponerte a la no-ética o al mal, pues contraponerte es IMPOSIBLE si no se menosprecia-detesta-malcalifica al mal, o sea, si no se le condena éticamente en obligado deber, si no se le ofende-incomoda su destruir tanto bien o si no se le insulta su venderse, o sea, su alma vendida. Claro, toda la historia demuestra eso, sí, la Biblia es netamente un dejar en mal lugar siempre al que es impío con todos los insultos-descalificaciones de aquélla época por delante, el Corán lo mismo. Durante toda la historia del bien, nunca los que hacían el mal se libraban de ser deslucidos o de ser des-privilegiados para no beneficiarse con el mal. En realidad, ese solo es el pilar que sostiene al bien (el que el mal no se lleve lo que el bien merece o es propio de él ) y, en honor a la verdad, no hay que amparar falacias, pillerías o bonitez de mentiras para negar o humillar tal esencial pilar.

1 comentario:

José Repiso dijo...

Lo único que demuestra que tú no reniegas de la realidad
es el que tú no huyas de la realidad.

Lo único que demuestra que tú no reniegas de tu responsabilidad sobre la realidad
es que tú no huyas de lo real o ni dela razón.

(RAZÓN es lo único que impide que la realidad sea manipulable; pues, el hecho de que se manipule, es precisamente lo que ya produce o desencadena millones de injusticias y sinrazones).