------Tu alma es lo que ayudas, y tu crueldad lo que impides

sábado, 26 de noviembre de 2016

"Tan culpable es quien mata la vaca como quien le agarra la pata"Es decir, tan HdP es quien hace el mal como quien impide TOTALMENTE los recursos del bien (como hacen los genocidas españoles). Más claro, tan culpable es quien funda y promueve la sinrazón (el móvil o motor de todas la injusticias) como quien impide radicalmente la razón (silenciándola, esquivándola, desamparándola, etc.) o al que la evidencia como hacen a miles de objetivas pruebas racionales los genocidas españoles (que amparan, sí, únicamente lo contrario a buenipillería como desvergüenza y a absoluta falta de respeto y de ética, la cual jamás han tenido). Si son objetiva o infinitamente "genocidas", cierto, no es culpa mía;  pero lo sería por seguro si no lo dijera así en no admitir complicidad, a invendible posición ética o a invendible o indecorable decencia.
Ninguna injusticia está libre de tu responsabilidad, ni jamás puedes no ayudar a la verdad o al que la evidencia por tu capricho o tu cabezonería desalmada.Un retrasado (en ética) intelectual español me dijo "¿cómo voy a sergenocida si yo no he matado a nadie?". Pues Hitler tampoco objetivamente mató a nadie en persona y eso, lógicamente, no quita en honor a la verdad el ser genocida de crueldad.

1 comentario:

José Repiso dijo...

Algunos necesitan de soldados, de mucha riqueza, de influencias, de grandes medios manipuladores, etc. para luchar (estos son los que siempre, siempre, destruyen). Por el contrario, otros solo necesitan a su voz demostrativa e invendible, a su fuerza humildad y a su ilusión por no traicionar a la verdad y a ellos mismos (estos son los que nunca destruyen consigan lo que consigan).
9 de mayo de 2012 ·


Ninguna verdad debe estar supeditada a una mentira (pues dejaría de ser verdad) ni a ningún poder, sea cual sea tal poder (económico, político, mediático o de influencias, de dictado corporativista, de dictado institucional, de dictado tradicionalista, religioso, etc.) de instalar a contrarrazón algo; por eso, se ha de luchar contra cualquier mentira por muchos adectos-seguidores-vendidos que tenga, sí, sin darle un favor siquiera a una (o sea, un favor de dejarla pasar o de debilidad ante ella o de disfrazarla o de no descalificarla en coherencia ineludible a la precisa repulsa de lo antiético)

31 de mayo de 2016