--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

lunes, 20 de septiembre de 2010

www.elproblema.net
Los derechos humanos -o todo lo ético- están ANTES que los intereses económicos y de los gobiernos (en la vida debes decidirte: si lo ético o lo no ético, sin doble regla o rasero). Así es, no se puede ayudar a una impunidad justificándoles unos beneficios, cualesquiera (de puestos de trabajo -considerando que el negocio de la droga es uno de los que más da-, de riqueza, de seguridad, etc.).
¡Sí!, no puedes callar o dejar pasar que tu padre te maltrata porque... él da muchos puestos de trabajo, porque... él representa la imagen de muchos o de un país, porque... él tiene un poder -una patente de corso- para quedar... impune.

www.lasonet.com/sahara/articulo.htm

2 comentarios:

José Repiso dijo...

Los gérmenes de putrefacción de la manzana de un país o de una sociedad, aunque sean muy fuertes y produzcan a muchos poder y riquezas por unirse a ellos, TERMINARÁN por pudrir la manzana.

José Repiso dijo...

Tú siempre IMPONES cuando "haces" o te benefician medios de poder que impiden a alguien algo (y, en máxima gravedad, cuando lo que impides es su mínima dignidad: sus derechos humanos y lo que en ti se reconoce y en él no, en intolerancia o en discriminación).
Téngase en cuenta que un ser humano sólo es lo que se le reconoce -como humano y no como perro-: sus derechos humanos o no, su dignidad o no, sus facultades innatas o no, sus esfuerzos o no. Má claro, la tolerancia sólo se basa en el imperativo ético del deber de reconocer.


Intolerancia siempre es: impedir ser (que se realice la condición de alguien: su condición de ideología, de religión, de inteligencia, de sentimiento, de sexo, etc.); no, no el impedir hacer, puesto que todo hacer no es válido éticamente.