--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

sábado, 15 de junio de 2019

TENER PODER es un aprovecharte del bien
(con atribuírtelo,con usarlo en el fondo para tus intereses, con un decir que tú sirves a tu comunidad-gente-sociedad aunque sea a violencia, con referenciarlo en marketing tú hipócritamente) para instalar una sinrazón en la sociedad. Tal aprovecharte del bien siempre se hace con recursos (económicos, de influencias, de continuos apegos tuyos a una valoración ya adoctrinada inconscientemente por un retoricismo infalible, de abarcar protagonismos-lameculismos-corporativismos y con engaños).
Así es a verdad imbatible y no corruptible.
Y con ése aprovecharte siempre adquieres
una comodidad exitosa que da una irresponsabilidad, como: -no dar la cara por una injusticia, -arrimarte a valoración tiránica, a lo que sabes que se va a premiar o a caballo ganador, -tapar a la verdad o al que la demuestra (al que le torturas cada célula de su vida).

2 comentarios:

José Repiso dijo...

PERO ALGO MUY IMPORTANTE:

Todo lo que hagas de mal
por seguro
Dios te lo tiene en cuenta.

¿Es eso rencor?
¿Debe ser todo un"no pasa nada","da igual hacer males a porrillo que también eso tiene cielo y café para todos"?

- ¡No!, el error o la falta del deber ético NO DEBE OLVIDARSE NUNCA
para no repetirlo y para que no sea premiado otra vez,
¡otra vez!


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Toda INFORMACIÓN incompleta es UNA MENTIRA

Toda verdad a medias es UNA MENTIRA

Todo decir tuyo que esquiva al que demuestra es UNA MENTIRA

Todo bla-bla que excluye a una racionalización irrefutable es UNA MENTIRA

Tú eres mentiroso si aceptas la mentira

Todo es mentira si eres SEGUIDOR de lo mismo contagiado de mentiras

José Repiso dijo...

Solamente en el día de hoy
tú mismo
has aprendido, has consentido o TE HAS INSTRUIDO
(para valorar lo que sea éticamente)
CON MIL MENTIRAS

Y el motivo es porque a la razón o al que demuestra le das de lado,
lo ninguneas,
no lo buscas y lo silencias,
no lo ayudas
y lo exterminas,

sí, tú vas objetivamente matando así,

sin jamás respetar en el fondo a nada,
a nada,
¡sin alma!