--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

miércoles, 26 de junio de 2019

Siempre COMPLICIDAD CON EL MAL
ES
NO RESPONDER
(pues no responder es además falta de RESPONsabilidad)
ANTE
la justicia
o ante la razón
(que alguien da, esclarece o demuestra irrebatiblemente, pues la verdadera razón no cae del cielo)
o ante la civilidad-responsabilidad social
o ante la naturaleza
o ante Dios.
Y desde aquí, al no darse la cara ante la realidad-verdad-obligación ética, entonces ya todo es esquivar al bien o disfrazarlo todo o un desarrollar mentiras sin fin que utilizará asimismo un interminable BLA-BLA inútil, buenista (queriendo aparentar ser bueno a través de poner en marcha a muchos poderes o a sus influencias) y antiético.

3 comentarios:

José Repiso dijo...

Ni un español siquiera
facilita recursos a quien demuestra bien o razón irrefutablemente
(eso es, o en claro no le da ni agua al bien).

Y, siendo eso un HACER EL MAL
(incuestionable o absolutamente en todos los universos posibles),
sin embargo él dicta, dice o engaña
que hace el bien, lo dice una y otra vez,
de día y de noche,
otra vez y otra vez,
él dicta, dice o engaña
que... "hace el bien"



¿pero qué bien hace?,
¿el que tiene en Babia?,
¿el de todos los engaños produciendo más engaños?

José Repiso dijo...

El mal
(en el fondo y el de los humanos)
siempre está organizado

Pues, siendo eso así, nunca va a organizarse
para que pierda
quien lo hace !

Eso es una verdad como un templo!

(Así el bueno sufrirá...
¡Y SIEMPRE !!! ).


Cualquier mal a demostración racional
está organizado
y estuvo organizado
Por ejemplo: el mal del negacionismo del cambio climático siempre estuvo organizado,
el mal del machismo siempre también estuvo superorganizado,
el mal del la tv basura está superorganizado,
¡y todos!
¡y absolutamente todos!

José Repiso dijo...

Desalmada y miserablemente
están muchos
(y siempre suelen ser escritores,españoles que viven del engaño, políticos, chulos que van de inteligentes moviendo los hilos de todos los engaños, etc)
a las órdenes de cualquier sinrazón.


Y después Dios, yo y otros tenemos que REPARARLO todo
(sí, por respeto al bien y a nosotros mismos
en nuestras condiciones inevitables de bien).