--------------Cuando no se le ayuda a la verdad, la mentira se impone (y sus daños).

miércoles, 30 de enero de 2019

Ningún bien funciona sin la verdad. Pero, además ninguna verdad funciona sin la razón. Y ninguna razón funciona sin alguien que la ofrezca irrefutable o de verdad, o sea, invencible o invendible ante todos o ante cualquier excusa-falsedad. Y además: no funciona sin ayudar a ése alguien.
Lo anterior únicamente se ha de valorar, pues cada MALDAD que existe objetivamente radica solo en la VALORACIÓN que tú hagas irracional-incorrecta-terca;  sí, ésa que siempre va escudada socialmente por un buenismo o en sobreprotección por una línea de un poder (o también de ayuda de un poder por lamerle el culo más y más y nada más que más),   y tú la callas sin alma.
También, el BIEN ha de estar siempre supeditado primero a la luz, a la razón o a la ética (como parte de la razón), a lo que aclara (pues toda retórica o bla-bla al momento rodea, ornamenta y confunde).
Sí, el BIEN ha de estar siempre supeditado primero a la razón-ética ( que es lo único imparcial o no manipulable), ya que toda retórica es arbitraria y de conveniencias subjetivas.
En definitiva, el BIEN es lo contrario a retorizar o a que seas (usando "buenismos") SEGUIDOR de un bla-bla de alguien.

1 comentario:

José Repiso dijo...

El SABER VALORAR AL QUE ACLARA LO QUE ES BIEN( con razón o con lo único que no engaña)
es únicamente el mismísimo bien,
otra cosa no, ni en pintura!


O sea, ¿qué haces, español, tú por valorar al que demuestra razón o bien?
Pues te lo voy a decir muy claro a tu pilla cara:
-Nada, nada y nada total!
(algo que demuestra irrefutablemente que te corrompes ante el bien